Nudo de mula, un nudo de fuga imprescindible para bloquear cualquier freno.

El nudo de mula es un nudo de los llamados de fuga. Este escurridizo nombre se les da a los nudos que pueden ser desechos incluso soportando carga. Esta cualidad los hace imprescindibles como recurso para cualquier escalador que tenga dificultades. Lo de mula está claro, el nudo típico que se suele usar para atar equinos.

Sirve para bloquear cualquier dispositivo de freno manual y evidentemente también el nudo dinámico, lo que hace que el nudo de mula sea una herramienta imprescindible para trasladar la carga de la cuerda de un sistema a otro y por tanto poder realizar multitud de maniobras: pasar nudos por un freno al descolgar al alguien con cuerdas empalmadas; pasar nudos al rapelar por una cuerda con nudos; bloquear un freno para descargar el peso en un autobloqueante; poder atar una carga con un sistema largable etc…

Su ejecución, aunque sencilla, suele crear problemas a los que no están muy familiarizados con los nudos, y sobre todo cuando se tiene que hacer bajo estrés, con tensión en la cuerda y en diferentes orientaciones. La solución como siempre es bien simple: práctica. Practica con ambas manos, con el nudo orientado hacia arriba o hacia abajo, sobre un freno manual o sobre el nudo dinámico, hasta hacerlo de manera automática.

Ejecución y desbloqueo del nudo de fuga
Otra visión de su ejecución
Bloqueo simple de un freno tipo cesta asegurando al primero

Cuando se hace sobre un nudo dinámico, al ejecutar el nudo de mula se suelen dejan ir unos 20 o 30 cm de cuerda, ya que al quitar la mano que sujeta las cuerdas, el nudo sube hasta topar con el mosquetón. Si no quieres perder nada hay un truco, una vez hecho el nudo, déjalo muy flojo y sin soltar las cuerdas, sujeta fuerte el nudo dinámico con la mano libre para que no deslice. Ahora suelta las cuerdas y tira del cabo del seno que bloquea hacia arriba hasta que lo juntes con el mosquetón y lo aprietes.

Cómo ajustar el nudo de mula para que no retroceda

Una vez realizado, si no se va a desbloquear de inmediato, hay que rematarlo con un sobrenudo de seguridad o mosquetoneando el seno en el firme; así se evita que se pueda tirar accidentalmente y desbloquearlo.

Nudo de mula sobre freno tipo cesta

Desbloquear un nudo de mula no tiene mucho misterio, pero hay matices. Cuando vayas tirando, el seno de bloqueo que va reduciéndose a medida que tiras suele retorcerse, si pasa esto, con la mano libre evita que se retuerza, ya que si llega al final muy retorcido no podrás deshacerlo. Una vez que tan solo queda un pequeño bucle, para y pega un tirón seco con ambas manos, sujetando obviamente la cuerda inactiva con tensión para evitar que el nudo deslice sin control. Ahora ya puedes dejar correr el nudo lo que necesites.

Si te gusta la escalada de paredes de varios largos y leer esto te hace pensar que sabes poco sobre cómo resolver problemas, estás a tiempo de solucionarlo, ya que seguro que entonces no los has tenido hasta ahora. En las paredes, es responsabilidad de todos los miembros de la cordada saber cómo ayudar a un compañero en apuros o accidentado. Con los años todos nos damos cuenta de que las cosas chungas no solo les pasan a los demás, tarde o temprano los “demás” podemos ser tú, yo o algún compañero. Mejor que te pille con recursos. Un curso de primeros auxilios y autorrescate es una de las mejores inversiones que puedes hacer como montañero y escalador, y una obligación moral para con tus colegas de cuerda.

Recursos para escaladores: cómo sustituir un dispositivo de freno.

Perder el dispositivo de freno no es algo inusual, una mala manipulación, un despiste y vemos como nuestra “cesta” desaparece en el vacío. También podemos dejarnos el freno olvidado en la reunión cuando estamos asegurando al segundo desde la reunión y vamos a liderar el siguiente largo, sobre todo cuando estás escalando en una cordada de tres, que siempre hay más barullo en la reunión (esto a mí me pasa de vez en cuando), y también se nos puede olvidar en casa.

Esta “perdida” para un escalador no debería ser ningún problema, simplemente una pequeña incomodidad, que se puede solventar con los recursos que todo escalador de paredes debería saber. Siempre llevaremos mosquetones, y con ellos tenemos solución para este inconveniente, ya sea para asegurar al compañero desde la reunión o para rapelar.

El nudo dinámico es de sobra conocido, y es un excelente sistema de freno, equiparable en eficacia y seguridad a cualquier freno. Un mosquetón de pera (HMS) con seguro es lo único que necesitas para que este nudo sustituya al freno en la operación de asegurar al primero o al segundo. La forma de este tipo de mosquetón permite que el nudo pueda invertirse para frenar o dar cuerda en ambas direcciones sin atascarse, algo que sucede fácilmente si usamos un mosquetón en forma de “D”. Eso no quita que podamos en caso de necesidad usar un mosquetón que no sea HMS, teniendo en cuenta este inconveniente.La correcta utilización de este nudo es sencilla, como con cualquier freno se trata de sujetar la cuerda inactiva cuando sea necesario, pero al contrario de como haríamos con un freno tipo cesta, con este nudo hay que mantener las cuerdas activa e inactiva paralelas, es la forma de conseguir el máximo frenado y de que rice menos la cuerda.

asegurar al 1º con un nudo dinámico en el arnés
asegurar al 1º con un nudo dinámico en la reunión
asegurar al segundo con un nudo dinámico
asegurar a dos segundos

En el caso de utilizarlo para asegurar al segundo, podemos incluso hacerlo “antirretorno” insertando otro mosquetón, para que no sea necesario estar continuamente sujetando la cuerda inactiva con las manos.

dinámico antirretorno

Para rapelar también podemos utilizar este polivalente nudo, pero es más recomendable utilizar frenos de mosquetones, que rizan menos las cuerdas. Hay varios sistemas de confeccionar un freno de mosquetones, el que muestro aquí genera bastante rozamiento y es el recomendable por tanto con cuerdas finas de uso en doble. Utilizando mosquetones de sección redonda conseguimos menos fricción y con los de secciones perfiladas más. Se necesitan tres mosquetones para el freno (uno de seguridad), pero para que las cuerdas no rocen sobre el anillo ventral o sobre el cabo de anclaje es recomendable usar otro más de seguridad que haga de puente. Atención al desmontar el freno, ya que el primer mosquetón que cruzamos para hacer de barra de freno, está suelto y podemos perderlo fácilmente. No olvides un nudo autobloqueante de autoseguro.

freno de mosquetones para cuerdas finas

Como siempre, practica en un entorno seguro para familiarizarte con las nuevas técnicas o material antes de que tengas que usarlo de verdad.

 

Para los que gustan de datos históricos: Origen del nudo dinámico

Su origen se remonta a principios de la década de los 70 del pasado siglo, cuando la Comisión de Materiales y Técnicas del Club Alpino Italiano investigaba sobre nuevos sistemas de aseguramiento dinámico. Fueron tres hombres los que parieron a la criatura: Mario Bisaccia, Franco Garda y Pietro Gilardoni; que fue bautizada entonces como “mezzo barcaiolo” (medio ballestrinque, barcaiolo=barquero es el nombre en italiano del ballestrinque). Comprobadas sus propiedades como sistema efectivo para mejorar los métodos de aseguramiento, en 1974 la Comisión de seguridad de la UIAA (Unión Internacional de Asociaciones de Alpinismo) lo adoptó denominándolo “nudo UIAA”. Según los países se emplean actualmente varios nombres: en España el más común es “nudo dinámico”, en francés “demi-cabestan”, en alemán “halbmastwurf”, en inglés “Munter hitch” (fue introducido en USA por el guía suizo Werner Munter) y en Italia se conserva el nombre original.

Empotradores: cómo convertirlos en un anclaje multidireccional y otras precauciones

Los empotradores o fisureros son los anclajes para escalada en roca más ligeros, simples y eficientes, pero para que sean seguros, requieren algunas precauciones importantes, ya que son susceptibles de moverse y descolocarse por la tensión de la cuerda o directamente salirse y ser inútiles si la dirección de la posible tracción no coincide con la dirección en la que se encaja más en la grieta.

¡No queremos que pase esto!

La primera precaución general es encajarlo en el momento de la colocación con algunos tirones fuertes que lo sujeten en el estrechamiento elegido. Evidentemente como esto puede complicar la recuperación, el segundo de cuerda siempre debe estar provisto de un sacafisureros.

La segunda es colocar una cinta exprés lo suficientemente larga para que elimine o minimice la tensión que pueda trasmitirle la cuerda con sus movimientos, y evitar que se descoloque. La cinta debería ser larga en cuanto la cuerda no vaya totalmente rectilínea (al menos 30 o mejor 60 cm).

El caso más desfavorable es cuando la correcta dirección en la que se encaja no coincide en absoluto con el potencial tirón en caso de caída, como puede suceder en inicio de travesías o al colocarlos en grietas oblicuas u horizontales. En este caso la única solución eficaz es colocar un segundo empotrador (u otro anclaje) que se encaje de forma opuesta al principal y atar ambos de manera que uno sujeta al otro, quedando así un anclaje multidireccional.

Formas de convertir un empotrador en multidireccional: ballestrinque en el empotrador principal.
Formas de convertir un empotrador en multidireccional: ballestrinque en los dos.
Formas de convertir un empotrador en multidireccional: con una vuelta simple.

Salvo excepciones de vías muy rectilíneas, escalar con doble cuerda (y saber gestionarla adecuadamente) es en mi opinión casi imprescindible en vías de autoprotección para optimizar el uso de anclajes unidireccionales como empotradores o friends y conseguir un mejor deslizamiento y mayor seguridad. Con frecuencia en estas vías no es fácil prever el recorrido de la cuerda, ya que se depende de la posibilidad de emplazamientos para los seguros, lo que puede conducir a un recorrido sinuoso, donde las cuerdas dobles son una gran ventaja.

La gestión de la doble cuerda es importante

Autorrescate en paredes, glaciares y avalanchas. Nuevo libro publicado

Portada nuevo libro

Ya esta a la venta mi nuevo libro. “Autorrescate en paredes, glaciares y avalanchas“. Heredero del primero sobre este tema que hice en 1996, pero con todas las aportaciones y mejoras que aportan los años. Ya se sabe, más sabe el diablo por viejo…. Creo que he hecho un buen trabajo, sobre todo por las horas que he tenido que invertir…y el cariño que he puesto. Gracias a los amigos (Jesús, Chema y Marcos) que han tenido la paciencia de leer los borradores y aportar sugerencias.

Es un libro para escaladores iniciados, que al menos conozcan los nudos básicos y las técnicas elementales de aseguramiento al primero, al segundo, montaje de reuniones y rápeles. Para los expertos puede ser una forma de refrescar y añadir conocimientos, y un aliciente para seguir aprendiendo.

Como todo manual técnico, necesita, no solo de atenta lectura y comprensión, sino de mucha práctica real de los contenidos para que sea realmente útil. Aconsejo a los que realmente quieran aprender y asentar los conocimientos, que realicen un curso sobre el tema; la práctica de maniobras y situaciones reales es la única manera de adquirir soltura y confianza y sacar el máximo provecho al material.

Como siempre, estoy abierto  a comentarios o aclaraciones sobre algún tema relacionado con el libro.

 

machard de dos senos, un nudo autobloqueante muy práctico

el rápel es una maniobra sencilla, pero no admite fallos

El nudo conocido como machard de dos senos, es uno de los nudos autobloqueantes más prácticos. Es fácil de hacer y recomendable como autoseguro mientras rapelamos. El rápel es una maniobra realmente sencilla, pero nuestro pellejo depende totalmente de unos pocos elementos (mosquetón, descensor y anclaje) que no admiten fallo.

Aparte de la imprescindible comprobación del anclaje, un nudo autobloqueante de autoseguro nos permitirá poder soltar las manos para deshacer líos de cuerda o cualquier otra maniobra. También puede evitar que caigamos sin control ante un incidente que nos incapacite, como la caída de una piedra o un desvanecimiento por otra causa.

Este autobloqueante también es práctico para cualquier otra maniobra, como ascenso por las cuerdas. Normalmente es necesario un mínimo de 4 o 5 vueltas, siempre teniendo en cuenta el material que usemos. Cuanto más dúctil y gastado (más pelusa) esté el cordino y la cuerda, más agarre. También influye la diferencia entre el cordino y la cuerda sobre la que actúa; a mayor diferencia mayor agarre. Cuantas más vueltas dé el cordino más agarrará, y el número adecuado de ellas requiere experimentación personal según el material que usemos. Esto es aplicable a todos los nudos autobloqueantes, no solo a este.

En las ilustraciones vemos la forma más recomendable de colocarse el autobloqueante, un método fácil de manejar y eficiente que sustituye a nuestra “mano de freno”.

método de autoseguro recomendable para rapelar