EL CORRAL DEL DIABLO – Gredos recio

Este es el artículo íntegro que publiqué en 1994 en DESNIVEL para dar a conocer esta joya de Gredos. Afortunadamente sigue siendo un lugar poco frecuentado y con margen a la aventura, que no es poco en los tiempos que corren. Aprovechar, que este invierno, de momento, hay cosas para escalar.

EL CORRAL DEL DIABLO – Sueños de hielo

Frente al Gredos masificado y conocido, tanto por excursionistas como por escaladores, existe otro Gredos que afortunadamente aún tiene sabor salvaje, donde la soledad y la incógnita nos harán disfrutar de sensaciones ya casi olvidadas.

EL ORIGEN

En la noche de los tiempos existió un señor feudal que tenía sus dominios por estas tierras castellanas. Poseía todo lo que un hombre podía desear, tierras, riquezas, súbditos… Inspiraba temor entre las gentes, no respeto, ya que su fortuna no la había conseguido precisamente con buenas maneras y haciendo concesiones. Su despotismo fue tal, que se vio envejecer sin una verdadera amistad… y sin un solo amor. En una de sus cacerías, pernoctando en la sierra, cabilaba sobre su vejez, la utilidad de sus posesiones, el sentido de su poder… Reflexionaba y casi había comprendido que con su fortuna también podía hacer el bien y obtener cariño y felicidad. En aquellos oscuros parajes se ocultaba el diablo, que al ver dudar a uno de sus siervos del mal, enfureció. Utilizando el poder de sus palabras recondujo los pensamientos del señor feudal, prometiéndole el amor apasionado de la mujer más hermosa del reino. A cambio debía mantener sus riquezas, espoliar a sus súbditos, y construir en aquel lugar un santuario al diablo. Las promesas del diablo se cumplieron y su amada le colmaba de felicidad mientras el pueblo sufría. Pero tal era el encanto de esta dama que ablandó el duro corazón del sombrío señor, hasta tal punto que la bondad germinó en él. Un día, al visitar con su amada el santuario ofrendado al diablo, éste le recriminó por haber roto el pacto, vengándose de la feliz pareja desatando una gran nevada; un cruel castigo que los enterró en vida bajo el glaciar en que se convirtió aquel Corral del diablo. Cuenta la leyenda que el amor fue más poderoso y su calor fundió el glaciar del Corral del diablo dando lugar a lo que hoy conocemos como laguna de la Nava.

EL CORRAL DEL DIABLO

Este origen poético del Corral del Diablo no es evidentemente científico, ni histórico, ni siquiera leyenda popular; confieso que es simplemente producto de un arrebato mental personal al recordar este mágico y solitario lugar. No todo ha de ser verídico, medido o científico, un poco de fantasía no viene mal en estos tiempos de números, récords y tecnología punta.

La Sierra del Barco en el macizo Occidental de Gredos tiene numerosos encantos. En verano, partiendo de hermosos pueblos, donde las labores tradicionales aún se conservan, podemos recorrer caminos poco transitados en busca de las lagunas y circos de origen glaciar que esta dura orografía guarda con celo al fondo de las gargantas. Por la garganta de la Nava llegamos a uno de estos solitarios circos glaciares, donde una laguna represada por el hombre, es mudo testigo de las convulsiones de la última glaciación.

La orografía de Gredos actual es consecuencia de numerosos agentes erosivos, de ellos, los hielos de la última glaciación hace unos 100.000 años, dejaron una profunda huella modelando el paisaje, dando lugar a los actuales circos glaciares y valles en “U”. Las huellas de estos glaciares se pueden contemplar en gargantas como la de la Nava, donde las piedras pulidas con los “arañazos” típicos del arrastre de materiales indican la intensa actividad que tuvieron. Glaciares de valle, como el de la Nava, se iniciaban en un bien definido circo, en este caso en el Corral del Diablo, flanqueado por dos recuencos glaciares secundarios (del Canchalón al W. y del Pelao al E.). El espesor máximo del hielo en la zona de acumulación alcanzó los 200 m., una cifra respetable para una superficie helada de unos 4 km2. Desde esta zona de acumulación se iniciaba la descarga en una lengua glaciar que recibía aportaciones secundarias de otros nichos glaciares situados en la cuerda de Riscos Altos (al W.). La lengua del glaciar, que partía a unos 1.700 m. de altitud con un espesor inicial de hielo de 100 m., llegaba tras recorrer más de 3 km. hasta los 1.300 m. donde tenía un frente de 20 m. de espesor. Al recorrer estos parajes podemos cerrar los ojos e imaginar semejante espectáculo glaciar jalonado por cascadas de seracs que lo enriquecían desde las laderas. Hace apenas 10.000 años, “un rato” en tiempo geológico, los hielos se retiraron definitivamente (¿quizás por la fuerza del amor?) dejando el paisaje a merced de otros agentes erosivos que dieron el último retoque al paisaje. Las cuencas de los circos glaciares fueron ocupadas por el agua dando lugar a las bellas lagunas actuales.

Aproximación invernal

En verano, este Corral del Diablo ya es un lugar singular por lo agreste de su paisaje, alegrado por prados y arroyos. En invierno su orientación y la disposición de sus laderas lo convierten en un paraje excepcional para realizar itinerarios glaciares. Corredores y cascadas de hielo se esparcen por todo el circo ofreciendo un espectáculo goloso para los aficionados.

Es curioso que pese a su cercanía a Madrid y a populares zonas de escalada en hielo como el Circo de Gredos, haya permanecido casi en el olvido para los escaladores hasta hace unos pocos años. Sin embargo esta sierra ha sido un lugar tradicional para hacer travesías con esquís, recordemos la popular travesía de los tres circos del castizo Club Alpino Madrileño (Circos de La Nava, del Barco y la Covacha).

En el aspecto montañero el interés se centra desde luego en invierno; la nieve y el hielo de los duros inviernos gredenses convierten este lugar en una auténtica nevera, donde itinerarios glaciares de todo tipo pueden contentar al principiante y al avezado escalador “busca noventas”. Sin querer compararlo con otros lugares donde evidentemente hay más cantidad de itinerarios, el Corral del Diablo tiene por contrapartida el encanto de la soledad. Una dura aproximación y la ausencia de refugios hacen que el Corral del Diablo tenga un carácter que difícilmente encontraremos en sitios más pródigos pero también más masificados. Hago con esto también una llamada a la prudencia, el compromiso es aquí real, por muy “de juguete” que puedan parecer algunos de sus itinerarios, las cascadas en Gredos nunca son fáciles, el hielo muchas veces escaso y de una calidad cambiante, junto con una roca no muy generosa en fisuras, hacen que asegurarse no sea nunca tarea fácil. Un problema aquí no es fácil de resolver, la civilización está cerca…pero lejos.

UNA HISTORIA CERCANA

La primera visita de escaladores data de hace bastante tiempo ya que en el año 1983 tres montañeros de Plasencia, buenos conocedores de las sierras cercanas a su ciudad, se acercan hasta la cascada de la Nava y la escalan por primera vez. Claudio García, Alvaro Almendral y Pablo González, del Grupo Plasentino de Montaña ascienden el itinerario más lógico y sencillo de la cascada denominándolo “Flash”. Desde entonces cae en el olvido y no es hasta diez años más tarde cuando otros asiduos de estas montañas en invierno, José Luis Ibarzabal y Daniel Iglesias, del Club Alpino Madrileño, escalan uno de los itinerarios hoy más clásicos, lo bautizan “Jamón con chorreras” un evidente corredor helado con bonitos resaltes en la parte derecha de la muralla norte del circo. Esta muralla forma todo un sector con grandes posibilidades situado a la izquierda de la gran cascada, joya del lugar. Los comentarios sobre circo llegan a mis oídos: “pues hay una cascada de 100 m. y…”. El siguiente fin de semana sin creer demasiado en la maravilla que habían redescubierto, cuatro amigos nos fuimos con los “achiperres” a ver que se podía hacer. Para empezar, la aproximación no desmerece…y al llegar donde el circo se abre y deja ver sus tesoros, vemos con gran sorpresa que nuestros predecesores no habían exagerado, a nuestro alrededor todo está helado, el río, las rocas, las paredes, y burlándose de nuestra incredulidad la “Cascada de la Nava”, la señora del lugar, y a la que sin esperar a más investigaciones nos dirigimos Susana y yo como niños con zapatos nuevos. La cascada es toda una arquitectura de hielo con muchas posibilidades, pero en este momento la calidad del hielo y la temperatura aconsejan no complicarse mucho la existencia y realizamos el itinerario más largo, fácil y evidente, supongo que el mismo que hicieron los primeros visitantes (vía “Flash”). Es tal la satisfacción que vuelvo la semana siguiente con Antonio de Lorenzo para realizar un itinerario más difícil y elegante a la derecha del anterior por un terreno más espectacular, al que llamamos “Icemal”. A partir de aquí soy un asiduo del circo del Corral del Diablo y todos los inviernos con mayor o menor suerte disfruto de sus cascadas.

Las joyas del lugar. La gran cascada y a su derecha Erhustion.

Ese mismo invierno el Circo recibe alguna otra visita como la de Miguel Ángel Vidal y José Isidro Gordito, en la que aparte de saborear la gran cascada, suben por primera vez “Ice paradise” toda una coquetería helada.

Enero del 94 trae unas condiciones excepcionales en la Nava, y se repiten algunas cascadas y se abre algún otro itinerario de corte clásico y alguna variante en el sector jamón, a cargo de José Luis García, José Fernández, Jorge Pereira y Julio Barthe que sin utilizar la cuerda despliegan su actividad individualmente. Pero lo más relevante es que se forma una cascada con dos elegantes columnas, paralela y a la derecha de la gran cascada de la Nava. José Luis García y yo tenemos la oportunidad de escalarla, “Erhustión” (lease “er hustión…”), un nombre con doble sentido que describe los trabajitos para subir por allí, el itinerario más duro por ahora. También al día siguiente subimos por “Canava Dry” inaugurando una preciosidad de sector. La historia sigue y estos últimos inviernos, que no han sido muy generosos en cuestión de hielo en la Nava, esperemos que sean el preludio de una magnífica temporada.

ESTO ES LO QUE HAY…

La cantidad de hielo, como en todo Gredos, es muy variable según el año, y los itinerarios en teoría fáciles pueden ser difíciles o viceversa, por tanto las catalogaciones que se puedan dar son meramente orientativas. Aunque esto es evidente para cualquier alpinista con kilómetros de hielo en las botas, lo hago notar porque últimamente la fiebre del grado y el número también arrasa en el tema del hielo. El circo se divide en varios sectores a los que han dado nombre la primera cascada ascendida. El primer sector, a la izquierda según miramos el circo, es el sector “Jamón” poco investigado en cuanto a sus posibilidades de itinerarios complicados (que los hay), la parte derecha de este sector se distingue sin embargo por el itinerario más clásico, fácil y frecuentado (es un decir, ya que es una lugar poco visitado). En el centro del Circo y bien visible, está la gran cascada de la Nava, que cuelga de los contrafuertes del pico de la Nava que miran hacia el este. Los itinerarios que se pueden realizar en esta cascada son múltiples dependiendo de nuestra imaginación, la calidad del hielo y nuestras ganas de marcha. Este sector tiene un inconveniente, su orientación E. hace que a primera hora de la mañana le dé el sol, si el día no es muy frío sed pacientes, haced un itinerario en otro sector por la mañana y dejad esta maravilla para disfrutarla por la tarde. A la derecha de esta gran cascada y bordeando un espolón poco definido encontramos un sector precioso, cascadas cortas y ninguna fácil, “Canava Dry” es la primera ascendida y un auténtico regalo. Por último un rincón encantador “Ice paradise”, el sector más bajo y próximo a la presa, que cuenta con una cascada pequeña pero de gran espectacularidad.

Escalando en el sector Ice Paradise

Si viene un buen invierno podréis comprobar que lo escalado hasta la fecha es lo más evidente, y sólo una muestra de las posibilidades que tiene este rincón para dejar trabajar nuestra creatividad y nuestros pinchos, y encontrar nuestro propio camino. Pero aun en condiciones de hielo escaso este circo no defrauda, ya que se pueden hacer imaginativos itinerarios en mixto y pequeñas cascadas. También las empinadas laderas norte del Alto del Corral del Diablo o pico de la Nava (2.364 m.) que domina el circo, nos ofrecen trazados más clásicos de gran belleza.

Vista del sector gran cascada y Canava Dry a la derecha

CÓMO LLEGAR

El Pueblo de Barco de Ávila, famoso por sus “judiones”, es la referencia que debéis buscar en el mapa. Desde aquí en dirección Sur hay que llegar al pueblo de Nava del Barco (1.150 m.). Saliendo de este pueblo hacia el puerto de Umbrías encontramos a unos 500 m. una cruz de piedra a la izquierda, unos metros más adelante comienza una pista que se bifurca enseguida; seguimos por la derecha y en unos 2 km. entre cercados de piedra (paralelos al río) llegamos al puente de la Yunta, que cruza el caudaloso arroyo de la Garganta de Galín Gómez. Después del puente seguimos la pista de la izquierda, que subiendo nos va introduciendo en la garganta de la Nava (pista cerrada en la actualidad). Dependiendo del estado de la pista o de nuestro vehículo podemos llegar hasta una valla metálica donde acaba la pista o dejarlo antes (que no estorbe). Desde aquí se sigue un camino que sube entre prados por la derecha del valle. Con un buen trecho andado, el valle se estrecha y se cruza al otro lado del río siguiendo unos hitos entre cantos rodados; nuestra mejor referencia es un gran bloque de piedra con una cruz en lo alto (y una capilla de la Virgen de las Nieves). El camino sigue bien marcado y empedrado en algunos trechos hasta la misma presa de la laguna de la Nava (1.930 m.). Podemos invertir de 2 a 31/2 horas según las condiciones de la pista y la nieve. Existen algunas cabañas de pastores (inservibles actualmente), pero la mejor opción es la tienda, ya que pueden estar llenas de nieve y en caso de mal tiempo no son muy herméticas.

Cronología de las escaladas más relevantes hasta la fecha

Flash – 100 m. III/4 – en 1983 por Claudio García, Alvaro Almendral y Pablo González.

Jamón con chorreras – 150 m. III/3 – el 25/1/93 por J.L. Ibarzabal y Daniel Iglesias

Icemal – 100 m. III/5 – el 14/2/93 por Antonio de Lorenzo y Máximo Murcia

Ice Paradise – 30 m. III/4 – el 5/3/93 por José Isidro Gordito y Miguel Ángel Vidal

El Zoo – 150 m. III/3 – 23/1/94 por Jorge Pereira y José Fernandez.

Erhustión – 100 m. III/6 – el 26/1/94 por José Luis García y Máximo Murcia

Canava dry – 45 m. III/4+ – el 27/1/94 por José Luis García y Máximo Murcia

Ice Paradise, pequeña pero pelona.

Risco de Morrón en Montanejos, escaladas a la sombra

Montanejos fue durante mucho tiempo uno de los epicentros de la escalada deportiva de dificultad. La graduación irreal de la que hacían gala sus impulsores fue uno de los desencadenantes de su decadencia, esto combinado con que no es la escalada que está de moda para la media del escalador deportivo actual. Por supuesto que se sigue escalando en Montanejos, por mucho que no esté de moda, sus paredes tienen argumentos suficientes para satisfacer a un amplio espectro de escaladores. Es además un lugar en el que se puede escalar durante todo el año (salvo algún periodo de excesivo calor o frío). Tampoco ayuda en su promoción un ayuntamiento que de siempre le ha dado la espalda a la escalada, quizá porque no entienden el tesoro que tienen en este aspecto. Uno de los aspectos negativos, ya frecuente en nuestro país en muchos sitios, es la ignorante persecución a las autocaravanas y furgonetas, prohibiendo la pernocta y el aparcamiento o gravándolo con tasas abusivas.

Risco del Morrón

Pero se siguen abriendo vías, sus paredes todavía tienen mucho que ofrecer. En este aspecto, estos últimos años se ha recuperado del ostracismo una de las grandes paredes, que si bien está algo alejada del pueblo, también es una de las más visibles y atrayentes. El risco de Morrón ha recibido en pocos años una atención inusitada y alberga en la actualidad vías de gran calidad y espectacularidad. Es una pared vertical y con grandes tramos de desplome que alterna roca roja y gris, en general buena con algún tramo a vigilar. La mayoría de las vías, aunque están bastante equipadas, requieren algo de material adicional de protección. También hay alguna totalmente equipada estilo deportivo. La pared está orientada al norte, lo que hace que sea una buena alternativa para huir del calor.

La peculiaridad de la roca del risco de Morrón, admite en general una buena autoprotección, siendo destacable la cantidad de puentes de roca que se pueden aprovechar. Es recomendable utilizar doble cuerda en la mayoría de las vías, aunque se puede escalar con simple, ya que las líneas de rápeles están preparadas para ello (mínimo cuerda de 70 m).

Último rápel

Como en cualquier pared, por muy equipada que esté, se requiere experiencia en estas lides de bregar con un terreno no siempre evidente, reuniones y rápeles.

Acceso al risco del Morrón: desde la presa de Arenós, caminar por la carretera dirección Montanejos. A unos 200 más o menos empieza el evidente camino que sube y se interna en el pinar. Seguirlo en dirección a la pared con algún zig-zag; pasamos por una cantera, y en una zona llana en la que vemos cerca una casa en ruinas, el camino se desvía a la izquierda en dirección a la pared por una poco marcada canal. El camino zigzagea por el bosque hasta llegar a una pedrera en la que nos guiarán los hitos. Ya cerca de la base de la pared, hay que desviarse hacia ella por sendas poco evidentes. El camino en general es cómodo y agradable.

Descenso: desde la brecha más al O de la cumbre, una cuerda fija nos lleva al primer rápel de unos 35 metros hasta una buena repisa. Desde aquí un segundo rápel de unos 55 metros hasta una depresión en la pared (sin repisa, semicolgado). Llegamos desde aquí al suelo en un tercer rápel volado y espectacular de unos 55 metros. Todos los rápeles tienen 3 anclajes químicos con anilla, y también hay rápeles intermedios para bajar con una cuerda de 70 m. Hay otra instalación de rápeles para bajar por la canal y la arista E (destrepe por la canal E y dos rápeles de unos 50 m o 4 más cortos) pero no es recomendable (destrepes, vegetación, tierra y piedras).

De las vías totalmente equipadas, la más recomendable quizá sea la vía “Auténtica” en la parte derecha de la pared y entre las semiequipadas, una buena elección para tomar contacto sin mucha dificultad son las vías “El Infante” en el extremo NE de la pared y la “Central”, las dos son de las rutas pioneras de la pared (mediados de los años 70), pero han sido reequipadas en los últimos años.

Vía Auténtica, croquis de Luis Alfonso.
lanochedelloro.com
Croquis de Luis Alfonso.
lanochedelloro.com
Vía Central.
croquis de Luis Alfonso
lanochedelloro.com

Para los que se queden con ganas de más, también hay un sector de vías deportivas en la base de la pared (en la parte izquierda, extremo NE), a la derecha del inicio de la vía de Infante.

Más croquis en:

lanochedelloro.com

enlavertical.com

Tesoros de Gredos: Espolón de los López al Almanzor

El Circo de Gredos es bien conocido y frecuentado por excursionistas; con razón, ya que no faltan atractivos, aunque la inmensa mayoría se dirige al punto más alto y conocido, el Almanzor, cumbre más alta de todo el Sistema Central. Sin embargo y pese a su excelente oferta de agujas y paredes de buena roca, es poco frecuentado por escaladores. La razón más evidente es que no es una escalada que esté de moda: escalada de autoprotección, abundancia de fisuras, itinerarios con frecuencia sinuosos y exigentes, muchas reuniones desequipadas, aproximaciones largas… vamos que escalada con mayúsculas, donde el grado no es la religión como sucede en la actualidad. Un paraíso sin embargo para aquellos que preferimos montaña, soledad, y una escalada más creativa y menos prefabricada.

Para los que no lo conozcan y quieran probar, o los que lo conozcan pero no han probado sus mejores platos, esta es mi recomendación: La vía del Espolón de los López en el pilar E del Almanzor, la mejor manera de subir a su cumbre, por la que será seguramente la mejor de sus vías, y una de las mejores de todo el Circo en su dificultad. Es una vía fácil de seguir y de localizar, ya que se ve de forma evidente desde la aproximación a la Portilla del Crampón, el transitado camino que la mayoría elige para subir a la cumbre del Almanzor.

Siendo una vía de dificultad moderada, no hay que menospreciarla. Los grados que pongo en el croquis son mi apreciación personal, creo que más ajustada a la realidad, no los que habitualmente aparecen el las guías.

Material: empotradores y un juego bien completo de microfriends y friends hasta el camalot 3.

La entrada se localiza de forma evidente, una gran placa naranja en la base del espolón.

1º Largo: laja, fisura ciega y placa fisurada. Afortunadamente hay algún clavo en la parte difícil, ya que de otra manera no se puede asegurar, y además tiene un paso exigente. La reunión tiene tres clavos planos muy juntos en una fisura vertical, por lo que recomiendo reforzarla (camalot nº 1 o similar). También se puede seguir si corren bien las cuerdas y montarla más arriba.

2º largo: salida en placa hacia la izquierda para coger una fisura ancha , más arriba se pasa un poco a la izquierda para escalar un corto pero difícil diedro muy vertical. Reunión sin equipar en repisas, hay un cuerno de roca bueno y el resto a equipar.

3º largo: aunque la vía original se va hacia la derecha a buscar terreno más fácil dando un rodeo, lo más recomendable es seguir el diedro evidente que hay en la vertical de la reunión, exigente pero se asegura bien, al final del diedro salimos a la derecha a terreno más fácil, después el terreno se amansa y la reunión la hacemos donde nos guste.

4º largo: terreno sencillo al gusto hasta la brecha, donde ya podemos desatarnos y trepar hasta la cumbre, que todavía queda lejos.

Descenso: por la vía normal de la portilla de crampón. Desde la cumbre se destrepa hacia el Oeste, se baja por una canal y después seguir los hitos que hacia la izquierda llevan hasta la portilla.

Si no se quiere subir a la cumbre del Almanzor, la forma más rápida es bajar por la canal E. Desde la brecha donde acaba el cuarto largo y nos podemos desencordar, bajar por la canal evidente hacia el N. Enseguida encontramos a la derecha según bajamos la canal E, por la que seguimos bajando hasta que se empina y hacemos un corto rápel de unos 20 m (anillo en bloque). Seguimos bajando por la amplia plataforma hasta que de nuevo el terreno se empina y vemos un poco a nuestra derecha la continuación de la canal, aquí hacemos otro rápel de unos 45 m por la canal  hasta el suelo (anillo en puente de roca en la vertical de la canal).

Y aquí está Helena, mi compi en esta escalada, su primer Almanzor.

Gredos, el tesoro que no te debes perder

Tenemos tendencia a no valorar lo cercano, y magnificar cualquier cosa simplemente atendiendo a los números o la fama. Gredos es un ejemplo para los que vivimos en la zona centro. Es una sierra en general poco manipulada por el hombre con zonas muy bien conservadas, con variedad de climas en sus vertientes y con auténticos tesoros de roca y alta montaña invernal. Yo siempre me sorprendo cuando en conversaciones, clientes con años de escalada me dicen que no han escalado en el Torozo o los Galayos, o que han hecho solo una vía por allí. En mi opinión, la vertiente sur de Gredos (Galayos, Torozo y Villarejo) es con diferencia la mejor zona de granito de España y comparable o superior a muchas zonas europeas. Pero Gredos es mucho más, si la temporada invernal es generosa en nieve y frío, es una excelente escuela de alta montaña, que si bien no tiene grandes itinerarios en longitud, si que los tiene en dificultad y variedad, que son en definitiva las mejores virtudes para una “escuela” de alpinismo. Otro de los factores que hacen de Gredos y en concreto de conocido Circo de Gredos un sitio ideal para aprender y practicar, es la comodidad que proporciona el refugio de la Laguna Grande. A pocos minutos ya puedes encontrar terreno propicio para practicar. Es un sitio privilegiado para cursos, ya que en pocos sitios tienes tanto y tan cerca y en un entorno tan alpino. En mi caso, que llevo dando cursos de alpinismo más de 30 años, no he encontrado un sitio mejor, en muchos otros sitios, para encontrar terreno adecuado, por lo general hay que hacer grandes aproximaciones en las que se pierde un tiempo y unas energías que los alumnos deberían aprovechar en formación; o aunque tengan corta aproximación, la variedad y la calidad del sitio no es comparable. Pese a la proximidad a la metrópoli, Gredos tiene todavía rincones donde poder aún descubrir y abrir nuevas vías, sitios que nunca serán populares por su lejanía, pero que dejan terreno para los que buscan ese montañismo más auténtico de esfuerzo y exploración.

una vía imprescindible “Ayuso-Espias” a la Punta María Luisa en los Galayos