Risco de Morrón en Montanejos, escaladas a la sombra

Montanejos fue durante mucho tiempo uno de los epicentros de la escalada deportiva de dificultad. La graduación irreal de la que hacían gala sus impulsores fue uno de los desencadenantes de su decadencia, esto combinado con que no es la escalada que está de moda para la media del escalador deportivo actual. Por supuesto que se sigue escalando en Montanejos, por mucho que no esté de moda, sus paredes tienen argumentos suficientes para satisfacer a un amplio espectro de escaladores. Es además un lugar en el que se puede escalar durante todo el año (salvo algún periodo de excesivo calor o frío). Tampoco ayuda en su promoción un ayuntamiento que de siempre le ha dado la espalda a la escalada, quizá porque no entienden el tesoro que tienen en este aspecto. Uno de los aspectos negativos, ya frecuente en nuestro país en muchos sitios, es la ignorante persecución a las autocaravanas y furgonetas, prohibiendo la pernocta y el aparcamiento o gravándolo con tasas abusivas.

Risco del Morrón

Pero se siguen abriendo vías, sus paredes todavía tienen mucho que ofrecer. En este aspecto, estos últimos años se ha recuperado del ostracismo una de las grandes paredes, que si bien está algo alejada del pueblo, también es una de las más visibles y atrayentes. El risco de Morrón ha recibido en pocos años una atención inusitada y alberga en la actualidad vías de gran calidad y espectacularidad. Es una pared vertical y con grandes tramos de desplome que alterna roca roja y gris, en general buena con algún tramo a vigilar. La mayoría de las vías, aunque están bastante equipadas, requieren algo de material adicional de protección. También hay alguna totalmente equipada estilo deportivo. La pared está orientada al norte, lo que hace que sea una buena alternativa para huir del calor.

La peculiaridad de la roca del risco de Morrón, admite en general una buena autoprotección, siendo destacable la cantidad de puentes de roca que se pueden aprovechar. Es recomendable utilizar doble cuerda en la mayoría de las vías, aunque se puede escalar con simple, ya que las líneas de rápeles están preparadas para ello (mínimo cuerda de 70 m).

Último rápel

Como en cualquier pared, por muy equipada que esté, se requiere experiencia en estas lides de bregar con un terreno no siempre evidente, reuniones y rápeles.

Acceso al risco del Morrón: desde la presa de Arenós, caminar por la carretera dirección Montanejos. A unos 200 más o menos empieza el evidente camino que sube y se interna en el pinar. Seguirlo en dirección a la pared con algún zig-zag; pasamos por una cantera, y en una zona llana en la que vemos cerca una casa en ruinas, el camino se desvía a la izquierda en dirección a la pared por una poco marcada canal. El camino zigzagea por el bosque hasta llegar a una pedrera en la que nos guiarán los hitos. Ya cerca de la base de la pared, hay que desviarse hacia ella por sendas poco evidentes. El camino en general es cómodo y agradable.

Descenso: desde la brecha más al O de la cumbre, una cuerda fija nos lleva al primer rápel de unos 35 metros hasta una buena repisa. Desde aquí un segundo rápel de unos 55 metros hasta una depresión en la pared (sin repisa, semicolgado). Llegamos desde aquí al suelo en un tercer rápel volado y espectacular de unos 55 metros. Todos los rápeles tienen 3 anclajes químicos con anilla, y también hay rápeles intermedios para bajar con una cuerda de 70 m. Hay otra instalación de rápeles para bajar por la canal y la arista E (destrepe por la canal E y dos rápeles de unos 50 m o 4 más cortos) pero no es recomendable (destrepes, vegetación, tierra y piedras).

De las vías totalmente equipadas, la más recomendable quizá sea la vía “Auténtica” en la parte derecha de la pared y entre las semiequipadas, una buena elección para tomar contacto sin mucha dificultad son las vías “El Infante” en el extremo NE de la pared y la “Central”, las dos son de las rutas pioneras de la pared (mediados de los años 70), pero han sido reequipadas en los últimos años.

Vía Auténtica, croquis de Luis Alfonso.
lanochedelloro.com
Croquis de Luis Alfonso.
lanochedelloro.com
Vía Central.
croquis de Luis Alfonso
lanochedelloro.com

Para los que se queden con ganas de más, también hay un sector de vías deportivas en la base de la pared (en la parte izquierda, extremo NE), a la derecha del inicio de la vía de Infante.

Más croquis en:

lanochedelloro.com

enlavertical.com

Tesoros de Gredos: Espolón de los López al Almanzor

El Circo de Gredos es bien conocido y frecuentado por excursionistas; con razón, ya que no faltan atractivos, aunque la inmensa mayoría se dirige al punto más alto y conocido, el Almanzor, cumbre más alta de todo el Sistema Central. Sin embargo y pese a su excelente oferta de agujas y paredes de buena roca, es poco frecuentado por escaladores. La razón más evidente es que no es una escalada que esté de moda: escalada de autoprotección, abundancia de fisuras, itinerarios con frecuencia sinuosos y exigentes, muchas reuniones desequipadas, aproximaciones largas… vamos que escalada con mayúsculas, donde el grado no es la religión como sucede en la actualidad. Un paraíso sin embargo para aquellos que preferimos montaña, soledad, y una escalada más creativa y menos prefabricada.

Para los que no lo conozcan y quieran probar, o los que lo conozcan pero no han probado sus mejores platos, esta es mi recomendación: La vía del Espolón de los López en el pilar E del Almanzor, la mejor manera de subir a su cumbre, por la que será seguramente la mejor de sus vías, y una de las mejores de todo el Circo en su dificultad. Es una vía fácil de seguir y de localizar, ya que se ve de forma evidente desde la aproximación a la Portilla del Crampón, el transitado camino que la mayoría elige para subir a la cumbre del Almanzor.

Siendo una vía de dificultad moderada, no hay que menospreciarla. Los grados que pongo en el croquis son mi apreciación personal, creo que más ajustada a la realidad, no los que habitualmente aparecen el las guías.

Material: empotradores y un juego bien completo de microfriends y friends hasta el camalot 3.

La entrada se localiza de forma evidente, una gran placa naranja en la base del espolón.

1º Largo: laja, fisura ciega y placa fisurada. Afortunadamente hay algún clavo en la parte difícil, ya que de otra manera no se puede asegurar, y además tiene un paso exigente. La reunión tiene tres clavos planos muy juntos en una fisura vertical, por lo que recomiendo reforzarla (camalot nº 1 o similar). También se puede seguir si corren bien las cuerdas y montarla más arriba.

2º largo: salida en placa hacia la izquierda para coger una fisura ancha , más arriba se pasa un poco a la izquierda para escalar un corto pero difícil diedro muy vertical. Reunión sin equipar en repisas, hay un cuerno de roca bueno y el resto a equipar.

3º largo: aunque la vía original se va hacia la derecha a buscar terreno más fácil dando un rodeo, lo más recomendable es seguir el diedro evidente que hay en la vertical de la reunión, exigente pero se asegura bien, al final del diedro salimos a la derecha a terreno más fácil, después el terreno se amansa y la reunión la hacemos donde nos guste.

4º largo: terreno sencillo al gusto hasta la brecha, donde ya podemos desatarnos y trepar hasta la cumbre, que todavía queda lejos.

Descenso: por la vía normal de la portilla de crampón. Desde la cumbre se destrepa hacia el Oeste, se baja por una canal y después seguir los hitos que hacia la izquierda llevan hasta la portilla.

Si no se quiere subir a la cumbre del Almanzor, la forma más rápida es bajar por la canal E. Desde la brecha donde acaba el cuarto largo y nos podemos desencordar, bajar por la canal evidente hacia el N. Enseguida encontramos a la derecha según bajamos la canal E, por la que seguimos bajando hasta que se empina y hacemos un corto rápel de unos 20 m (anillo en bloque). Seguimos bajando por la amplia plataforma hasta que de nuevo el terreno se empina y vemos un poco a nuestra derecha la continuación de la canal, aquí hacemos otro rápel de unos 45 m por la canal  hasta el suelo (anillo en puente de roca en la vertical de la canal).

Y aquí está Helena, mi compi en esta escalada, su primer Almanzor.

Gredos, el tesoro que no te debes perder

Tenemos tendencia a no valorar lo cercano, y magnificar cualquier cosa simplemente atendiendo a los números o la fama. Gredos es un ejemplo para los que vivimos en la zona centro. Es una sierra en general poco manipulada por el hombre con zonas muy bien conservadas, con variedad de climas en sus vertientes y con auténticos tesoros de roca y alta montaña invernal. Yo siempre me sorprendo cuando en conversaciones, clientes con años de escalada me dicen que no han escalado en el Torozo o los Galayos, o que han hecho solo una vía por allí. En mi opinión, la vertiente sur de Gredos (Galayos, Torozo y Villarejo) es con diferencia la mejor zona de granito de España y comparable o superior a muchas zonas europeas. Pero Gredos es mucho más, si la temporada invernal es generosa en nieve y frío, es una excelente escuela de alta montaña, que si bien no tiene grandes itinerarios en longitud, si que los tiene en dificultad y variedad, que son en definitiva las mejores virtudes para una “escuela” de alpinismo. Otro de los factores que hacen de Gredos y en concreto de conocido Circo de Gredos un sitio ideal para aprender y practicar, es la comodidad que proporciona el refugio de la Laguna Grande. A pocos minutos ya puedes encontrar terreno propicio para practicar. Es un sitio privilegiado para cursos, ya que en pocos sitios tienes tanto y tan cerca y en un entorno tan alpino. En mi caso, que llevo dando cursos de alpinismo más de 30 años, no he encontrado un sitio mejor, en muchos otros sitios, para encontrar terreno adecuado, por lo general hay que hacer grandes aproximaciones en las que se pierde un tiempo y unas energías que los alumnos deberían aprovechar en formación; o aunque tengan corta aproximación, la variedad y la calidad del sitio no es comparable. Pese a la proximidad a la metrópoli, Gredos tiene todavía rincones donde poder aún descubrir y abrir nuevas vías, sitios que nunca serán populares por su lejanía, pero que dejan terreno para los que buscan ese montañismo más auténtico de esfuerzo y exploración.

una vía imprescindible “Ayuso-Espias” a la Punta María Luisa en los Galayos