LA MENTIRAS DE LA LEYENDA NEGRA, UN ÉXITO PROPAGANDÍSTICO

Como cada 12 de Octubre, se reavivan las mentiras de la leyenda negra orquestada desde el siglo XVI por el mundo anglosajón, y más concretamente Inglaterra, a quien esta propaganda antiespañola le venía de perlas para ocultar sus vergüenzas que son muchas. A quien de verdad sea curioso por la historia no se la cuelan, pero como está comprobado, la fórmula tan utilizada por muchos de “una mentira mil veces contada se convierte en verdad” funciona muy bien, si no que se lo digan a los nazis.

Como a los españoles nos gusta autoflagelarnos también muchos la creen, y siglos después, gracias a todas la mentiras todavía persiste un complejo de culpa y de vergüenza de la propia historia. De las muchas mentiras, la que más impacta es la del supuesto genocidio de los españoles en la conquista de América. Que yo sepa, genocidio es una eliminación sistemática de un grupo humano por motivos de raza, religión, etnia o nacionalidad. Sin entrar en detalles históricos que necesitarían varios artículos como este, simplemente el genocidio ni fue posible ni interesaba en absoluto al reino de España. No fue posible simplemente porque el número de españoles era ridículamente inferior al de nativos, y si bien sus armas eran más modernas, nadie puede pensar que un grupito de sanguinarios españoles pudiera cargarse sistemáticamente a millones de nativos y que estos no hicieran nada. El supuesto exterminio era algo totalmente contrario a los intereses de los conquistadores, ya que un territorio despoblado no sirve para nada, y por otra parte no sería posible debido a la enorme extensión de las colonias.

Desmanes hubo, desde luego, igual que los había en la Europa de aquella época. Toda conquista lleva añadida violencia, y entre los españoles igual que entre todos los pueblos había personas decentes y despreciables, y otras que se aprovecharon de las circunstancias. Pero en el contexto gigantesco de la expansión por América no fueron ni mucho menos la norma. De hecho el reino de España, desde los reyes católicos a Felipe II, fue el único que decretó leyes de protección para los nativos, declarándolos libres y súbditos de pleno derecho y castigando los abusos, lo que no quiere decir que no los hubiera puntualmente. De hecho, uno de los objetivos prioritarios del reino era la evangelización de los nuevos territorios. Otro aspecto relevante es el del mestizaje, que fue igualmente una excepción comparado con lo que sucedía en los territorios conquistados por ingleses u holandeses, sin entrar en más detalle, ya que lo de Inglaterra y otros países en el trato a los nativos en sus colonias es de juzgado de guardia.

La causa de que se diezmara la población nativa fueron las enfermedades importadas desde Europa: viruela, sarampión, tifus, escarlatina, gripe, difteria entre otras. Con los barcos llegaban, además de personas y herramientas; virus, bacterias y patógenos de todo tipo para la que la población local no tenía ninguna defensa inmunitaria, lo que causaba tremendos estragos. Los españoles también enfermaban en estas oleadas por supuesto, pero lo que para un español podía suponer cama y fiebre, para un nativo era la muerte segura. Este desastre hubiera llegado en cualquier caso, el encuentro de los continentes era inevitable tarde o temprano, y en una época donde la medicina no tenía ningún medio para combatir estas plagas, el resultado habría sido el mismo aunque los colonizadores fueran ingleses, que como es sabido conquistaban repartiendo caramelos.

Un dato relevante (entre otros muchos) de la diferencia colonizadora pese a la gran mortandad, es la diferencia entre la realidad indígena actual de América, ya que mientras en Hispanoamérica la diversidad indígena (con sus lenguas y costumbres) persiste y es en muchos casos mayoritaria, en América del norte los descendientes de nativos supervivientes son la excepción.

Todas las potencias coloniales han cometido tropelías de las que nadie puede estar orgulloso, pero la historia es la que es, con sus luces y sus sombras que hay que conocer para no cometer los mismos errores, pero siempre que sea historia y no propaganda.

Para el que tenga interés en la historia, puede preguntar al Sr. Google y consultar trabajos de historiadores de prestigio como Pierre Chaunu, Jean Dumont, Maltby, López Lomelí u Oscar Mazín Gómez. Como libro recomendado con un interesante artículo sobre este tema: “Esto no estaba en mi libro de Historia de España” de Francisco García del Junco.

2 comentarios sobre “LA MENTIRAS DE LA LEYENDA NEGRA, UN ÉXITO PROPAGANDÍSTICO”

  1. Interesante maxi ya habia oido algo de esto.Pero sería mas interesante que lo supieran en Mexico, Perú, etc…donde hay bastante odio hacia nosotros.Ya sabes que yo vivi 8 años allí y pude experimentarlo.Aunque como dice tu articulo tambien hay unos indeseables y otros con buen corazón . En fin esto siempre pasa por eso muy bien por la información. Saludos

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