Grietas en glaciares, el peligro escondido.

Los glaciares son lugares bonitos, muchas veces espectaculares…pero peligrosos. Cada vez que visito los Alpes, veo como en general la formación en prevención ante la posibilidad de colarse en una grieta es deficiente, equivocada e incluso inexistente. El aspecto plano y benévolo de un glaciar, es el lobo con piel de cordero, que incita a ir sin el engorro de la cuerda, pero no hay glaciar sin grietas, la diferencia es si las vemos o están ocultas por la nieve. Los glaciares tortuosos  y con caos de grietas asustan, e incitan a tomar precauciones y buscar el mejor paso, por lo que paradójicamente son menos peligrosos.

Juntos y sin cuerda, no se puede hacer peor.

Pero ¿cuándo es peligroso un glaciar? Pues siempre que la nieve tape la superficie y pueda esconder grietas. Sobre un glaciar desprovisto de nieve, con el hielo y las grietas a la vista, se camina sin cuerda, siempre que la pendiente no sea peligrosa. Lo típico en verano en las partes bajas de los glaciares de valle como la Mer de Glace en Chamonix. Además sobre el hielo desnudo, la posibilidad de detener una potencial caída con el sistema normal de encordamiento en glaciar, es como poco demasiado optimista, ya que la falta de fricción de la cuerda en el labio de la grieta y la superficie resbaladiza donde se mueve el que soporta el tirón, dejan pocas opciones.

Al atravesar glaciares cubiertos de nieve, debes ir siempre debidamente encordado y con el material de emergencia a mano. Utilizar la cuerda correctamente no es suficiente por sí sólo, cada miembro de la cordada debería saber:

  • Salir por sus propios medios de una grieta (ascenso por cuerda fija).
  • Detener la caída de un compañero.
  • Rescatar a una persona incapacitada del interior de una grieta (anclajes y polipastos).

Dominar estas técnicas requiere como siempre formación y práctica periódica. Las prácticas deben ser realistas, en una grieta en un glaciar nevado o en una cornisa de nieve, y en un entorno sin peligro o supervisadas por un profesional.

La principal medida de seguridad cuando se transita encordado por un glaciar, es mantener constantemente una distancia adecuada entre los miembros, con la cuerda siempre bien extendida entre ellos. No hace falta que esté tensa, ya que se hace incómodo caminar, basta con que vaya recta tocando la nieve y por supuesto sin llevar anillos en la mano.

Encordamiento para dos personas

Encordamiento para 3 y 4 personas
Transitar correctamente

Si el glaciar es empinado, aunque este sin nieve, la cuerda se usa como en cualquier escalada glaciar, realizando un aseguramiento adecuado a la dificultad: simultánea con seguros intermedios o con reuniones. En estos glaciares el peligro está en los posibles desprendimientos de hielo.

Si este verano vas a transitar por glaciares, no dejes para última hora tu formación o tus prácticas, o aprovecha para formarte “in situ” con profesionales o a practicar los conocimientos que tengas oxidados guiado por un libro específico sobre el tema.

Transitar debidamente encordado no evitará que te cueles accidentalmente en una grieta, pero puede salvar tu vida o la de tus compañeros, esto bien vale alguna incomodidad. Muchos alpinistas han perecido de la manera más absurda en una grieta, después de haber conseguido difíciles empresas.

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