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Entrenamiento mental. Progresar en la escalada es general una cuestión de actitud, no de músculos

La progresión como escalador requiere obviamente aumentar las habilidades técnicas y la capacidad física de la persona, y es en eso en lo que la mayoría centra su entrenamiento. Pero para un porcentaje muy elevado, no son esos factores el problema de su estancamiento, si no el entrenamiento mental. Yo siempre he dicho que la capacidad como escalador es como una banqueta de tres patas: física, técnica y mente. Si una pata es más corta, la banqueta esta coja. Eso no quiere decir que no se pueda escalar y divertirse, adaptando el tipo de escalada a esa carencia. Pero si realmente pretendes mejorar, tienes que ser sincero contigo mismo y afrontar las carencias en serio.

Sobre el entrenamiento físico, hoy en día lo tienes bien fácil gracias a rocódromos y entrenadores. Se igualmente sincero y realista con el tiempo y el esfuerzo que estás dispuesto a invertir, y a dónde quieres llegar, sobre todo si pretendes grandes logros (personales o deportivos). El asunto técnico es algo más complicado, ya que los rocódromos y la roca son dos mundos diferentes. Si realmente quieres mejorar técnicamente en roca, mi consejo es que escales en todo tipo de rocas e inclinaciones. Centrarte en un tipo te convertirá en un especialista, no hay problema si solo haces escalada deportiva, ya que puedes elegir, pero no te frustres si fuera de tu terreno no te meneas.

Y llegados al aspecto del entrenamiento mental, es donde encontramos más problemas. Lo primero que debemos preguntarnos y ser sinceros es “qué busco en la escalada” es decir, qué me motiva a escalar. Esta respuesta es la clave de todo, ya que es de donde provendrá la motivación para realmente esforzarse en mejorar cada faceta. Si lo que quieres es simplemente pasar un buen rato con amigos, pero sin problemas ni sobresaltos, escala cosas dentro de tu nivel de competencia donde te sientas cómodo. Puede que incluso pases de escalar de primero para simplemente hacer un poco de ejercicio; si es tu decisión, que nadie te fuerce a lo contrario. Entrenar con amigos en un rocódromo se resultará igualmente efectivo y motivante, ya que poco a poco podrás acceder a un mayor número de vías y divertirte más.

Pero si realmente te gusta escalar y pretendes hacerlo cada vez mejor, tendrás que esforzarte, ya que en esta vida no hay nada gratis, y con esto me refiero tanto al entrenamiento como a la escalada en si. Habrás oído hablar de la “zona de confort”, ahí donde estamos cómodos y calentitos, pues aquí no se aprende; si no fuerzas tus límites no progresarás. Es una paradoja, pero nuestra mente nos impulsa a quedarnos en esa zona, sin embargo, es saliendo de ella cuando aumentas tu “zona de confort” cada vez más. Tienes que aceptar retos que te obliguen a salir de allí y arriesgar. Claro que te puedes caer, cuando rozas tus límites solo pueden pasar dos cosas, o subes o te caes. Pero hasta que no aceptes esa posibilidad como parte del juego no mejorarás. Aprender a caer es por tanto una prioridad para acoplar la caída como una técnica más y que no sea algo desconocido, y es además una cuestión de seguridad, para aprender a juzgar con criterio dónde puedo o no forzar y caerme de forma segura. Hay que tener en cuenta que una cosa es el “riesgo percibido”, que es totalmente subjetivo y por tanto puede que imaginario e irreal, y otra el “peligro real”. El control de las caídas acercará tu percepción del riesgo a la realidad.

Aquí entramos en el concepto de “riesgo aceptable”, que no es igual para todas las personas. Si practicas escalada deportiva, salvo mala ubicación de los seguros, el riesgo real será siempre aceptable, pero para la escalada en pared necesitas mucha más experiencia para juzgar con un criterio acertado el riesgo real y aceptable para ti, es decir donde puedo o no arriesgar hasta el límite, para esto también es necesario autoconocimiento y autocontrol.

Esto son solo algunas ideas importantes, evidentemente el asunto es algo más complicado, además el aspecto mental varía mucho con la personalidad de cada individuo, pero como cualquier aspecto puede ser trabajado y mejorado.

Hay cursos específicos en los que podemos ayudarte en este aspecto mental y por supuesto de desensibilización ante las caídas, que suele ser uno de los problemas más recurrentes.

Recursos para escaladores: cómo sustituir un dispositivo de freno.

Perder el dispositivo de freno no es algo inusual, una mala manipulación, un despiste y vemos como nuestra “cesta” desaparece en el vacío. También podemos dejarnos el freno olvidado en la reunión cuando estamos asegurando al segundo desde la reunión y vamos a liderar el siguiente largo, sobre todo cuando estás escalando en una cordada de tres, que siempre hay más barullo en la reunión (esto a mí me pasa de vez en cuando), y también se nos puede olvidar en casa.

Esta “perdida” para un escalador no debería ser ningún problema, simplemente una pequeña incomodidad, que se puede solventar con los recursos que todo escalador de paredes debería saber. Siempre llevaremos mosquetones, y con ellos tenemos solución para este inconveniente, ya sea para asegurar al compañero desde la reunión o para rapelar.

El nudo dinámico es de sobra conocido, y es un excelente sistema de freno, equiparable en eficacia y seguridad a cualquier freno. Un mosquetón de pera (HMS) con seguro es lo único que necesitas para que este nudo sustituya al freno en la operación de asegurar al primero o al segundo. La forma de este tipo de mosquetón permite que el nudo pueda invertirse para frenar o dar cuerda en ambas direcciones sin atascarse, algo que sucede fácilmente si usamos un mosquetón en forma de “D”. Eso no quita que podamos en caso de necesidad usar un mosquetón que no sea HMS, teniendo en cuenta este inconveniente.La correcta utilización de este nudo es sencilla, como con cualquier freno se trata de sujetar la cuerda inactiva cuando sea necesario, pero al contrario de como haríamos con un freno tipo cesta, con este nudo hay que mantener las cuerdas activa e inactiva paralelas, es la forma de conseguir el máximo frenado y de que rice menos la cuerda.

asegurar al 1º con un nudo dinámico en el arnés
asegurar al 1º con un nudo dinámico en la reunión
asegurar al segundo con un nudo dinámico
asegurar a dos segundos

En el caso de utilizarlo para asegurar al segundo, podemos incluso hacerlo “antirretorno” insertando otro mosquetón, para que no sea necesario estar continuamente sujetando la cuerda inactiva con las manos.

dinámico antirretorno

Para rapelar también podemos utilizar este polivalente nudo, pero es más recomendable utilizar frenos de mosquetones, que rizan menos las cuerdas. Hay varios sistemas de confeccionar un freno de mosquetones, el que muestro aquí genera bastante rozamiento y es el recomendable por tanto con cuerdas finas de uso en doble. Utilizando mosquetones de sección redonda conseguimos menos fricción y con los de secciones perfiladas más. Se necesitan tres mosquetones para el freno (uno de seguridad), pero para que las cuerdas no rocen sobre el anillo ventral o sobre el cabo de anclaje es recomendable usar otro más de seguridad que haga de puente. Atención al desmontar el freno, ya que el primer mosquetón que cruzamos para hacer de barra de freno, está suelto y podemos perderlo fácilmente. No olvides un nudo autobloqueante de autoseguro.

freno de mosquetones para cuerdas finas

Como siempre, practica en un entorno seguro para familiarizarte con las nuevas técnicas o material antes de que tengas que usarlo de verdad.

 

Para los que gustan de datos históricos: Origen del nudo dinámico

Su origen se remonta a principios de la década de los 70 del pasado siglo, cuando la Comisión de Materiales y Técnicas del Club Alpino Italiano investigaba sobre nuevos sistemas de aseguramiento dinámico. Fueron tres hombres los que parieron a la criatura: Mario Bisaccia, Franco Garda y Pietro Gilardoni; que fue bautizada entonces como “mezzo barcaiolo” (medio ballestrinque, barcaiolo=barquero es el nombre en italiano del ballestrinque). Comprobadas sus propiedades como sistema efectivo para mejorar los métodos de aseguramiento, en 1974 la Comisión de seguridad de la UIAA (Unión Internacional de Asociaciones de Alpinismo) lo adoptó denominándolo “nudo UIAA”. Según los países se emplean actualmente varios nombres: en España el más común es “nudo dinámico”, en francés “demi-cabestan”, en alemán “halbmastwurf”, en inglés “Munter hitch” (fue introducido en USA por el guía suizo Werner Munter) y en Italia se conserva el nombre original.

Empotradores: cómo convertirlos en un anclaje multidireccional y otras precauciones

Los empotradores o fisureros son los anclajes para escalada en roca más ligeros, simples y eficientes, pero para que sean seguros, requieren algunas precauciones importantes, ya que son susceptibles de moverse y descolocarse por la tensión de la cuerda o directamente salirse y ser inútiles si la dirección de la posible tracción no coincide con la dirección en la que se encaja más en la grieta.

¡No queremos que pase esto!

La primera precaución general es encajarlo en el momento de la colocación con algunos tirones fuertes que lo sujeten en el estrechamiento elegido. Evidentemente como esto puede complicar la recuperación, el segundo de cuerda siempre debe estar provisto de un sacafisureros.

La segunda es colocar una cinta exprés lo suficientemente larga para que elimine o minimice la tensión que pueda trasmitirle la cuerda con sus movimientos, y evitar que se descoloque. La cinta debería ser larga en cuanto la cuerda no vaya totalmente rectilínea (al menos 30 o mejor 60 cm).

El caso más desfavorable es cuando la correcta dirección en la que se encaja no coincide en absoluto con el potencial tirón en caso de caída, como puede suceder en inicio de travesías o al colocarlos en grietas oblicuas u horizontales. En este caso la única solución eficaz es colocar un segundo empotrador (u otro anclaje) que se encaje de forma opuesta al principal y atar ambos de manera que uno sujeta al otro, quedando así un anclaje multidireccional.

Formas de convertir un empotrador en multidireccional: ballestrinque en el empotrador principal.
Formas de convertir un empotrador en multidireccional: ballestrinque en los dos.
Formas de convertir un empotrador en multidireccional: con una vuelta simple.

Salvo excepciones de vías muy rectilíneas, escalar con doble cuerda (y saber gestionarla adecuadamente) es en mi opinión casi imprescindible en vías de autoprotección para optimizar el uso de anclajes unidireccionales como empotradores o friends y conseguir un mejor deslizamiento y mayor seguridad. Con frecuencia en estas vías no es fácil prever el recorrido de la cuerda, ya que se depende de la posibilidad de emplazamientos para los seguros, lo que puede conducir a un recorrido sinuoso, donde las cuerdas dobles son una gran ventaja.

La gestión de la doble cuerda es importante

Totem cam, un nuevo concepto de “friend” que aporta algo más

He utilizado los “friend” desde que se comercializaron, sí ,aquellos de vástago rígido de “Wild Country” que supongo solo habéis utilizado los que peinéis canas. Para los que nos gusta la escalada (no me refiero a la deportiva obviamente), después del fuego y la rueda, el “friend” es el mejor invento de la humanidad.

No es extraño que el nombre comercial del primer “empotrador de expansión por levas” se siga utilizando como genérico para referirse a todos, ya que resume perfectamente lo que significan estos cacharros para nosotros. El nombre para los “friend” fue acuñado por Chris Walker cuando él y Ray Jardine (el diseñador de los prototipos) iban a escalar con otros escaladores que no conocían el secreto de los prototipos que estaban usando. Chris quería saber si Ray llevaba la bolsa con los “juguetes”, pero no sabía cómo preguntárselo sin levantar sospechas. Finalmente le preguntó: “¿has traído la bolsa de los “amigos”, Ray?”. El nombre quedó.

Los primitivos “Friends”

Muchos fabricantes los han imitado desde entonces, mejorando lo más obvio, la flexibilidad y la ligereza. Más tarde, también de la mano del fabricante británico “Wild Country” llegó la miniaturización con los microfriends, que fueron (junto con los ya existentes empotradores o fisureros) otro gran avance para poder sustituir en gran medida los clavos; bueno para los escaladores y bueno para evitar el destrozo de las fisuras en la roca. Los legendarios microfriends “Alien” estaban presentes, y todavía están, en el arnés de la mayoría de los escaladores de vías de autoprotección.

El avance más notorio llego de la mano de Black Diamond con los dispositivos de doble eje, los “Camalot” que se hicieron rápidamente objeto de deseo. Otras mejoras y adaptaciones se han producido, y en mi opinión pocas notorias salvo los “Link Cam” que sin embargo no han llegado a ser muy populares pese a su gran versatilidad. Otra mejora que en mi opinión ha sido relevante, es la reducción en anchura de la cabeza de levas (X4 de Camalot, Alien revolution, Master cam de Metolius) , que permite asegurarse en fisuras poco profundas, aumentando las posibilidades de aseguramiento en gran medida.

Alien original
Camalot C4 de Black Diamond
Link cam de Omega Pacific

Desde hace pocos años, se comercializa algo nuevo y aún más eficiente en muchas situaciones: los TOTEM CAMS. Estos dispositivos cambian el tradicional sistema de tracción sobre el vástago, optando por una tracción directa por cable de cada par de levas, algo totalmente novedoso. Esto consigue más eficacia en fisuras abiertas, incluso con la posibilidad de que solo un par de levas esté en contacto con la roca en fisuras muy poco profundas (interesante para artificial), aunque éste es un uso marginal. Su gran flexibilidad y la fuerza de sus muelles, también minimiza el efecto de “caminar” y que se descoloque. En fin, en cuanto se prueban se aprecia que no son un “friend” más.

Totem cam

Como contrapartida y debido precisamente al sistema de cables, son más voluminosos que los tradicionales, aunque el peso está en consonancia con los competidores.

En mi opinión la mejor elección como primer juego de “friend” para los que empiezan, e igualmente para completar los microfriends más pequeños y los “friend” más grandes. Y desde luego la mejor opción cuando hay que doblar el juego de “friend”.

Juego de Totem cam

Estas son las especificaciones del fabricante:

  • Sistema patentado Direct Loading Camming Device (US patent 7,014,156) que aplica la carga perfectamente equilibrada en cada una de las cuatro levas.
  • Anchuras de cabeza bien proporcionadas, con la cabeza más estrecha para la talla menor.
  •  Cuerpo muy flexible.
  • Fácil manejo incluso con guantes.
  • Posibilidad de cargar solo dos levas. Consultar Instrucciones De Uso! • Muy buena capacidad de agarre.
  • Se mueven menos una vez emplazados, debido a los fuertes muelles y la gran flexibilidad. • Buen rango de expansión (1,64:1).
  •  Ligeros y duraderos

Tesoros de Gredos: Espolón de los López al Almanzor

El Circo de Gredos es bien conocido y frecuentado por excursionistas; con razón, ya que no faltan atractivos, aunque la inmensa mayoría se dirige al punto más alto y conocido, el Almanzor, cumbre más alta de todo el Sistema Central. Sin embargo y pese a su excelente oferta de agujas y paredes de buena roca, es poco frecuentado por escaladores. La razón más evidente es que no es una escalada que esté de moda: escalada de autoprotección, abundancia de fisuras, itinerarios con frecuencia sinuosos y exigentes, muchas reuniones desequipadas, aproximaciones largas… vamos que escalada con mayúsculas, donde el grado no es la religión como sucede en la actualidad. Un paraíso sin embargo para aquellos que preferimos montaña, soledad, y una escalada más creativa y menos prefabricada.

Para los que no lo conozcan y quieran probar, o los que lo conozcan pero no han probado sus mejores platos, esta es mi recomendación: La vía del Espolón de los López en el pilar E del Almanzor, la mejor manera de subir a su cumbre, por la que será seguramente la mejor de sus vías, y una de las mejores de todo el Circo en su dificultad. Es una vía fácil de seguir y de localizar, ya que se ve de forma evidente desde la aproximación a la Portilla del Crampón, el transitado camino que la mayoría elige para subir a la cumbre del Almanzor.

Siendo una vía de dificultad moderada, no hay que menospreciarla. Los grados que pongo en el croquis son mi apreciación personal, creo que más ajustada a la realidad, no los que habitualmente aparecen el las guías.

Material: empotradores y un juego bien completo de microfriends y friends hasta el camalot 3.

La entrada se localiza de forma evidente, una gran placa naranja en la base del espolón.

1º Largo: laja, fisura ciega y placa fisurada. Afortunadamente hay algún clavo en la parte difícil, ya que de otra manera no se puede asegurar, y además tiene un paso exigente. La reunión tiene tres clavos planos muy juntos en una fisura vertical, por lo que recomiendo reforzarla (camalot nº 1 o similar). También se puede seguir si corren bien las cuerdas y montarla más arriba.

2º largo: salida en placa hacia la izquierda para coger una fisura ancha , más arriba se pasa un poco a la izquierda para escalar un corto pero difícil diedro muy vertical. Reunión sin equipar en repisas, hay un cuerno de roca bueno y el resto a equipar.

3º largo: aunque la vía original se va hacia la derecha a buscar terreno más fácil dando un rodeo, lo más recomendable es seguir el diedro evidente que hay en la vertical de la reunión, exigente pero se asegura bien, al final del diedro salimos a la derecha a terreno más fácil, después el terreno se amansa y la reunión la hacemos donde nos guste.

4º largo: terreno sencillo al gusto hasta la brecha, donde ya podemos desatarnos y trepar hasta la cumbre, que todavía queda lejos.

Descenso: por la vía normal de la portilla de crampón. Desde la cumbre se destrepa hacia el Oeste, se baja por una canal y después seguir los hitos que hacia la izquierda llevan hasta la portilla.

Si no se quiere subir a la cumbre del Almanzor, la forma más rápida es bajar por la canal E. Desde la brecha donde acaba el cuarto largo y nos podemos desencordar, bajar por la canal evidente hacia el N. Enseguida encontramos a la derecha según bajamos la canal E, por la que seguimos bajando hasta que se empina y hacemos un corto rápel de unos 20 m (anillo en bloque). Seguimos bajando por la amplia plataforma hasta que de nuevo el terreno se empina y vemos un poco a nuestra derecha la continuación de la canal, aquí hacemos otro rápel de unos 45 m por la canal  hasta el suelo (anillo en puente de roca en la vertical de la canal).

Y aquí está Helena, mi compi en esta escalada, su primer Almanzor.

Solo integral, escaladores sin red ¿audacia…o temeridad?

Acabo de leer el libro del malogrado Ueli Steck, “Speed”. Es interesante la lucidez que tenía, sabiendo que jugaba a un juego que no admite errores. El mismo reconoce que tenía que dejar la escalada de velocidad en solo integral por ser demasiado peligrosa. Siempre dice que tuvo sensación de control; en lo que respecta a su técnica y sus posibilidades, desde luego el entrenamiento al que se sometía no dejaba dudas en ese aspecto, era un escalador de altísimo nivel en roca, hielo y mixto; con habilidades muy superiores a las dificultades técnicas a las que se enfrentaba en sus escaladas a toda máquina. Pero el mismo admite lo que todos sabemos y a algunos se les olvida: somos humanos, y tarde o temprano cometemos errores. Esto cuando se va con cuerda, ya sea solo o con un colega, puede ser un susto, un incidente o con mala suerte un accidente, pero cuando se va sin red… El mismo ya tuvo un susto del que salió por suerte vivo en la cara sur del Annapurna en 2007, una piedra le tiró. Esta es otra de las balas de la ruleta que no controlamos; lo peligros inherentes al medio, que en el Himalaya además se acrecientan con las dimensiones y la altitud. Quizá su accidente se hubiera producido igualmente aunque estuviera acompañado, eso nunca se sabrá, lo que es evidente es que su margen de error era poco o nada.

Tratamos a los escaladores en solo integral como héroes, pero en mi opinión y como dijo el desaparecido Reinhard Karl “No se puede pretender ser un héroe y tener la certeza de sobrevivir”. Tristemente muchos héroes además se ven presionados: los medios, los patrocinadores, el público. Cada vez el listón de la notoriedad está más alto y la línea roja donde la valentía pasa a ser temeridad es muy tenue. Es desgraciadamente larga la lista de solitarios que cometieron un error, ya sea técnico o de valoración y ahora son recuerdo. Se suele recurrir a decir que tuvieron mala suerte, pero quizá es que hasta ese momento la tuvieron buena, ya que los peligros de la montaña y los errores humanos son algo con lo hay que contar y que desde luego ellos sabían. Muchos supongo que eran conscientes de que vivir tan intensamente tenía seguramente el precio de vivir poco y les valía la pena, otros quizá de tantas veces que les salió bien se terminaron creyendo inmortales… Otros no pararon a tiempo.

Cada cual que busque su camino y asuma las consecuencias, nada que objetar. Pero es cuestionable la forma que tiene la sociedad y los medios de ensalzar a estos héroes, que como todos, sirven de ejemplo para las generaciones venideras. Muchos como el mismo Ueli, fueron un ejemplo de tesón, versatilidad, solidaridad y sencillez, este es el aspecto positivo, pero los solos integrales en mi opinión son un terreno que hay valorar con cautela y admitiendo su extrema peligrosidad.

Existe una delgada línea entre la audacia y la estupidez como la hay entre la prudencia y la cobardía. Jim Bridwell

Autorrescate en paredes, glaciares y avalanchas. Nuevo libro publicado

Portada nuevo libro

Ya esta a la venta mi nuevo libro. “Autorrescate en paredes, glaciares y avalanchas“. Heredero del primero sobre este tema que hice en 1996, pero con todas las aportaciones y mejoras que aportan los años. Ya se sabe, más sabe el diablo por viejo…. Creo que he hecho un buen trabajo, sobre todo por las horas que he tenido que invertir…y el cariño que he puesto. Gracias a los amigos (Jesús, Chema y Marcos) que han tenido la paciencia de leer los borradores y aportar sugerencias.

Es un libro para escaladores iniciados, que al menos conozcan los nudos básicos y las técnicas elementales de aseguramiento al primero, al segundo, montaje de reuniones y rápeles. Para los expertos puede ser una forma de refrescar y añadir conocimientos, y un aliciente para seguir aprendiendo.

Como todo manual técnico, necesita, no solo de atenta lectura y comprensión, sino de mucha práctica real de los contenidos para que sea realmente útil. Aconsejo a los que realmente quieran aprender y asentar los conocimientos, que realicen un curso sobre el tema; la práctica de maniobras y situaciones reales es la única manera de adquirir soltura y confianza y sacar el máximo provecho al material.

Como siempre, estoy abierto  a comentarios o aclaraciones sobre algún tema relacionado con el libro.

 

¿Crees que escalarás mejor torturándote los pies?

¿Crees que escalarás mejor torturándote los pies con unos gatos de geisha? ¿No aguantas con tus gatos puestos más de un largo? ¿Piensas que un gato cómodo no puede ser técnico o que un gato técnico siempre será mejor para cualquier vía? En lo que respecta a los modelos de pies de gato actual hay en general 3 categorías.

Los que los fabricantes suelen llamar de iniciación o para entrenamiento y rocódromo, son de horma recta con una forma natural del pie y con la suela horizontal y bastante rígida lateralmente, los dedos van estirados y el talón no debe recibir presión, aunque como con todos, el pie tiene que quedar bien sujeto para que el gato no se retuerza cuando canteamos en algo pequeño. Igualmente el pie debe rellenar de forma natural todo el gato, sin huecos muertos en la parte delantera.

Los polivalentes, normalmente más rígidos y con frecuencia con la horma algo asimétrica, es decir algo torcidos hacia el dedo gordo. Pueden llevar algo de tensión en la suela de forma que esta se curva un poco en “garra” y más tensión en el talón para empujar el pie hacia adelante. Los dedos pueden ir estirados, o en algunos modelos algo arqueados en garra.

Los técnicos, o gama alta, tienen todas las cualidades anteriores exageradas: suela con mucha tensión y muy curvada, perfil muy asimétrico con una forma antinatural para el pie. Los dedos van encogidos en garra, para lo que la puntera debe tener una altura adaptada para acoger los dedos en esta posición.

En cuanto a los sistemas de cierre de todos, el de velcro es el más popular por su rapidez y comodidad, pero tiene sus inconvenientes, ya que el velcro con el tiempo se desgasta y pega cada vez menos y en cualquier caso no puede ajustar tanto como un buen cierre de cordones que puede llegar mucho más hacia la puntera.

Tu pie tiene una forma única, por lo que la horma tiene que adaptarse a tu pie, no al revés. Un gato que puede ser excelente para una persona, no lo será para ti si la forma de tu pie es diferente (dedo gordo más largo o más corto por ejemplo). La mejor forma de comprobarlo es que rellenes completamente la puntera sin huecos.

Evidentemente cuanto más técnico menos cómodo, pero ¿significa que no se puede escalar difícil con gatos cómodos? Categóricamente no. Llevo 43 años escalando y no sé cuantos pares de gatos habré gastado, pero la comodidad siempre ha sido mi primer criterio de compra y os aseguro que cosas difíciles he escalado. Evidentemente hay vías concretas en las que hay que apoyar sobre microrregletas o agujeros, donde puede ser necesaria una precisión extra y darle más potencia a los dedos al llevarlos en garra, pero el porcentaje de estas vías es mínimo, y por lo general son vías reservadas para pocos mortales. Un gato cómodo es además salud para los pies, que supongo quieres que te duren toda la vida en condiciones; te aseguro que he visto pies de escaladores veteranos de los 80 que dan verdadera grima (en aquellos años 80 los gatos ajustadísimos era la seña de identidad de los “lolos” y por tanto a imitar).

Si solo haces deportiva, mi consejo es que utilices dos pares de gatos, y solo uses los “técnicos” cuando creas que la vía realmente lo requiere, y eso no tiene por qué estar relacionado con su dificultad si no con las características de la vía.

Si haces vías largas, la opción de la comodidad está clara. Un truco que yo uso para escaladas largas con largos técnicos de pies, es llevar unos calcetines extra, que uso para que los gatos queden más ajustados si lo necesito. Pruébate los gatos sin prejuicios sobre marcas o modelos y busca el que adapte a tu pie con comodidad; una buena forma de equivocarse es comprar un calzado solo porque los use alguna figura mediática.

Por supuesto esto solo es mi humilde opinión, pero lo que es evidente, es que con unos pies felices, la escalada es más placentera, que es lo que buscamos ¿no?

 

¿Estamos tontos con el uso de la lengua? Yes we Are

No se si estamos tontos, si tenemos complejo de inferioridad o simplemente hay mucha ignorancia o menosprecio con respecto a nuestra lengua. La realidad es que nuestra comunicación se ve cada vez más plagada de anglicismos (sobre todo, pero también de otras lenguas) innecesarios. Está bien incluir palabras importadas cuando algo no existe en nuestra rica y hermosa lengua; nuevos inventos o técnicas, que en nuestra sociedad global es más práctico denominarlas igual en todas las lenguas; o como ha pasado con muchos términos, se adoptan y luego con el uso se castellanizan. Hay muchos y conocidos ejemplos de variadas lenguas que forman parte de nuestro idioma desde ya hace mucho: fútbol por football, gol por goal, alioli por al i oli, piolet, forfait, snowboard…y otros más recientes como WIFI, GPS, mántel , pellet, WEB, BLOG… Las lenguas son algo vivo y evolucionan y cambian, pero tampoco hay que matarlas por modas o ignorancia. Curiosamente las personas con más conocimiento de idiomas y cultura son las que menos tendencia al uso de extranjerismos, por el contrario mucha gente con un parco o nulo conocimiento del inglés, son las más proclives a su uso, pretendiendo supongo ser más chic y dar impresión de entendido. Otras veces no es que se usen anglicismos, es que directamente se escribe todo en inglés, que parece debe ser más elegante o moderno, en esa lengua vemos continuamente nombres de competiciones, empresas o productos (o con nombres inventados pero que suenen a inglés). Como cosa chirriante y curiosa, recuerdo un cartel que anunciaba una competición de bloque en una conocida zona del centro peninsular, donde lo único que estaba en castellano era el nombre del pueblo ¿?.

Finisher por finalizador , route setter por equipador, skimo por esquí de montaña, crux por paso clave, runner por corredor, indoor por interior o a cubierto, crash pad por colchoneta… son ejemplos muy habituales de extranjerismos innecesarios que vemos continuamente en publicidad y webs, con la paradoja que a veces tienen que explicar en que consiste la palabra, en vez de usar una de nuestra lengua que ¡les suena raro! (es el ejemplo de finisher route setter), esto no parece un buen ejemplo de buena comunicación. Estas palabras se usan incluso por los medios de comunicación, y eso que los periodistas se supone que son cultos y que todo aquel que comunica con las masas debería dar ejemplo, ya que tiene una responsabilidad directa, al influir directamente en el gran público.

En mi opinión en una sociedad global donde todo parece diluirse, es aún más necesario conservar los valores de una lengua, sin negar por supuesto su evolución. Sustituir palabras de nuestra lengua por otras existentes con el mismo significado (y que con frecuencia no todo el mundo entiende) no parece evolución ni facilitación de la comunicación, sino contaminación.

En muchas ocasiones se utiliza el argumento de la capacidad de síntesis que tienen muchas palabras inglesas, como si fuera imprescindible ahorrar palabras para una buena comunicación, pero en general es solo la ignorante necesidad de parecer más distinguido y moderno. La tendencia del ahorro también ha calado fuerte en la comunicación escrita, quizá tenga sentido para un quinceañero que utiliza su teléfono como su principal vínculo con el mundo y su círculo, pero escribir en foros, correos electrónicos y demás comunicación seria con apócopes o cambios de letras para acortar con su fonética, me parece de mal gusto y de falta de respeto a los interlocutores, a veces solo con el objeto de ahorrar teclear unas pocas veces más.

Si Fernándo Lázaro Carreter levantara la cabeza… le daría para escribir otro volumen de “El dardo en la palabra“.

machard de dos senos, un nudo autobloqueante muy práctico

el rápel es una maniobra sencilla, pero no admite fallos

El nudo conocido como machard de dos senos, es uno de los nudos autobloqueantes más prácticos. Es fácil de hacer y recomendable como autoseguro mientras rapelamos. El rápel es una maniobra realmente sencilla, pero nuestro pellejo depende totalmente de unos pocos elementos (mosquetón, descensor y anclaje) que no admiten fallo.

Aparte de la imprescindible comprobación del anclaje, un nudo autobloqueante de autoseguro nos permitirá poder soltar las manos para deshacer líos de cuerda o cualquier otra maniobra. También puede evitar que caigamos sin control ante un incidente que nos incapacite, como la caída de una piedra o un desvanecimiento por otra causa.

Este autobloqueante también es práctico para cualquier otra maniobra, como ascenso por las cuerdas. Normalmente es necesario un mínimo de 4 o 5 vueltas, siempre teniendo en cuenta el material que usemos. Cuanto más dúctil y gastado (más pelusa) esté el cordino y la cuerda, más agarre. También influye la diferencia entre el cordino y la cuerda sobre la que actúa; a mayor diferencia mayor agarre. Cuantas más vueltas dé el cordino más agarrará, y el número adecuado de ellas requiere experimentación personal según el material que usemos. Esto es aplicable a todos los nudos autobloqueantes, no solo a este.

En las ilustraciones vemos la forma más recomendable de colocarse el autobloqueante, un método fácil de manejar y eficiente que sustituye a nuestra “mano de freno”.

método de autoseguro recomendable para rapelar