¿Quieres hacer alguna buena tapia este verano? ¿Crees que estás preparado?

¿Te estás preparando para ello con buenos entrenos y salidas a escalar?

¿Has renovado o incluso comprado algo de material con esos objetivos en mente?

¿Tienes toda la información disponible actualizada?

Entonces ya estás preparado… ¿o no?

Estar preparado para acometer vías largas, complejas y semiequipadas, significa que sabes:

  • Cómo bajar a tu compañero, rapelando junto con él si se ha hecho daño.
  • Cómo descolgarle con dos o más cuerdas atadas para poder llegar antes al suelo.
  • Subir a tu compañero hasta la reunión si ha quedado colgado y no puede valerse.
  • Rapelar por las cuerdas aunque les hayan caído piedras y estén casi seccionadas.
  • Rescatar a tu compañero si se ha quedado bloqueado en mitad de un rápel colgado de las cuerdas.
  • Subir por una cuerda fija si te quedas colgado en el vacío sin tocar la pared.
  • Solventar la pérdida de un descensor.
  • Salir escalando en solitario si hay que ir a buscar ayuda.

Si sabes cómo hacer todo esto SÍ estás preparado.

Siempre tenemos la optimista sensación de que las cosas les pasan a los demás, pero el día menos esperado podemos vernos en una situación comprometida. Si tenemos todo ese archivo de conocimientos y los hemos practicado periódicamente, la situación puede concluir en solo una anécdota de bar.  Si no sabemos qué hacer, dependemos de la ayuda exterior, que puede que llegue en pocas horas… o no.

Tenemos que ser responsables de nuestros actos y nuestras decisiones, que hoy sea tan fácil pedir ayuda, no puede implicar que confiemos nuestra suerte a un aparatito susceptible de estropearse en el peor momento, con una batería limitada y dependiendo de la “diosa cobertura”.

Aunque muchas situaciones las podremos resolver sin ayuda, poco podremos hacer ante un accidente de gravedad, en este caso nuestra suerte depende de si hay ayuda disponible, y esto también hay que asumirlo cuando se viaja a países o zonas donde no es posible la ayuda externa, o no lo es en un tiempo razonable. Todo el que se embarca en serias empresas en estos lugares, tiene que ser consciente de su situación y asumirlo, sobre todo en cordadas de dos personas que son las más vulnerables.

Practicar las maniobras básicas periódicamente es la forma de hacerlas rápido y seguro.

Los cursos de autorrescate y la práctica periódica posterior, es la única forma de mantener ágiles esos conocimientos que nunca queremos necesitar.

Aún estás a tiempo para prepararte.

Curso de autorrescate básico de 2 días 130 € por persona.

Contenidos:

  • Nudos especiales.
  • Sistemas alternativos de freno y bloqueo.
  • Ascenso por cuerdas en diversas circunstancias.
  • Rápeles con cuerdas dañadas.
  • Descuelgue de accidentado solo y acompañado
  • Paso de nudos por sistemas de freno.
  • Rápel con accidentado en contrapeso y en tandem.
  • Desbloqueo y descenso de un accidentado colgado en un rápel.
  • Izado por contrapeso.
  • Polipastos para izado, directos e indirectos.
  • Paso de nudos por polipastos.

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