Colocar la cuerda en la reunión para evitar líos de cuerdas y enganches

Los líos de cuerda o enganches en las reuniones es una de las cosas que hacen perder más tiempo en la escalada de vías de varios largos. Saber recoger ordenadamente la cuerda para que luego salga sin problema, es una de las técnicas que parecen no tener importancia cuando se comienza a escalar vías de varios largos, pero son una de las claves cuando se acometen vías largas donde el horario importa.

Ser cuidadoso en este aspecto nos evitará muchos cabreos desesperantes, aun así, a veces las cuerdas parecen tener vida propia, sobre todo cuando se escala en cordada de tres, donde los líos son aún más frecuentes.

Aquí tenemos algunas formas para tratar de evitarlo.

Si la reunión es en una repisa: si los escaladores van alternando largos no habrá normalmente enredos, ya que la cuerda se va depositando en la repisa en el orden correcto para luego desplegarse; pero si repite el mismo escalador de primero el siguiente largo, es mejor pasar la cuerda a la inversa en toda su longitud antes de que el escalador salga de la reunión, se invierte algún minuto, pero luego nos evitamos problemas que seguramente nos quitarían más tiempo y además con el primero ya metido en faena.

Si la reunión es colgada: a medida que la recogemos, lo más sencillo es que el que recupera la vaya plegando a un lado y otro de sus pies, también lo puede hacer por encima de su cuerda de autoseguro, y también hay unos anillos especiales para ir colocando las cuerdas en la reunión como en la imagen. Si el que sube de segundo va a seguir de primero en el siguiente largo, según se recupera, los dos primeros bucles de cuerda se hacen muy largos a uno y otro lado, y los siguientes se van haciendo cada vez más cortos. O al revés si el que asegura va a continuar otra vez de 1º, los dos primeros bucles se hacen muy cortos y a continuación cada vez más largos. Los bucles de cuerda también los podemos fijar con nudos simples o falsos nudos en un mosquetón grande de tipo HMS, estos nudos los dejamos lógicamente flojos para poder soltarlos fácilmente cuando lo necesitemos. De esta forma se evita que un bucle se enrede con otro cuando la cuerda se vaya desplegando, y es más probable que no haya líos. La cuerda también la podemos ir dejando que cuelgue libre por debajo de la reunión, siempre que la pared desplome o sea lisa sin arbustos u otros obstáculos donde pueda engancharse, y que no haya viento fuerte. Esta es una opción más cómoda, aunque dar cuerda al primero costará más debido al peso de la cuerda.

Los bucles se pueden sujetar con nudos
Con nudos simples o falsos nudos

Reunión colgada y con viento fuerte: el viento fuerte en las paredes es una pesadilla que lo complica todo. Si las reuniones son colgadas, el lío de cuerdas está casi asegurado. Lo mejor que podemos hacer si disponemos de ello, es ir metiendo las cuerdas en una bolsa, petate o mochila a medida que las vamos recogiendo. Otra forma de minimizar líos es hacer bucles cortos que el viento no pueda mover mucho.

Si la cuerda se ha enganchado por debajo de la reunión: los bucles de cuerda que cuelgan pueden engancharse en pequeños arbustos, picos de roca, chapas, clavos o grietas. Hay que estar atento para evitarlo cuando se recupera, pero no siempre se puede prever. La primera medida es ver cómo se ha enganchado, ya que tirar con fuerza puede ser que empeore la situación y se atasque más, sin embargo si es una pequeña rama o arbusto, quizá lo podamos romper tirando. Si no se suelta, hay que aflojar ese bucle y dar latigazos con la cuerda con ambos lados del bucle para ver si se suelta. Si esto no da resultado, hay que desatarse de esa punta y dejarla colgando libre para liberar el bucle y tirar. La última opción es descender por una cuerda fijada en la reunión para solucionarlo y volver a subir con autobloqueantes (una técnica para la que estás preparado ¿no?) o escalando autoasegurado (con un freno autobloqueante tipo reverso).

Cambio de primero en una cordada de tres: aunque es obvio para cualquiera con algo de experiencia en estas lides, no está de más recordarlo. El que vaya a seguir de primero ya tendrá una cuerda atada y tiene que atarse también la cuerda del otro compañero que iba también de segundo, éste último antes de desatarse de esa cuerda, se atará a su vez con la otra punta de esa misma cuerda que tendrá atada el que iba de primero. De esta forma nos aseguramos que las cuerdas se desplegarán sin enredos.

Nudo de mula, un nudo de fuga imprescindible para bloquear cualquier freno.

El nudo de mula es un nudo de los llamados de fuga. Este escurridizo nombre se les da a los nudos que pueden ser desechos incluso soportando carga. Esta cualidad los hace imprescindibles como recurso para cualquier escalador que tenga dificultades. Lo de mula está claro, el nudo típico que se suele usar para atar equinos.

Sirve para bloquear cualquier dispositivo de freno manual y evidentemente también el nudo dinámico, lo que hace que el nudo de mula sea una herramienta imprescindible para trasladar la carga de la cuerda de un sistema a otro y por tanto poder realizar multitud de maniobras: pasar nudos por un freno al descolgar al alguien con cuerdas empalmadas; pasar nudos al rapelar por una cuerda con nudos; bloquear un freno para descargar el peso en un autobloqueante; poder atar una carga con un sistema largable etc…

Su ejecución, aunque sencilla, suele crear problemas a los que no están muy familiarizados con los nudos, y sobre todo cuando se tiene que hacer bajo estrés, con tensión en la cuerda y en diferentes orientaciones. La solución como siempre es bien simple: práctica. Practica con ambas manos, con el nudo orientado hacia arriba o hacia abajo, sobre un freno manual o sobre el nudo dinámico, hasta hacerlo de manera automática.

Ejecución y desbloqueo del nudo de fuga
Otra visión de su ejecución
Bloqueo simple de un freno tipo cesta asegurando al primero

Cuando se hace sobre un nudo dinámico, al ejecutar el nudo de mula se suelen dejan ir unos 20 o 30 cm de cuerda, ya que al quitar la mano que sujeta las cuerdas, el nudo sube hasta topar con el mosquetón. Si no quieres perder nada hay un truco, una vez hecho el nudo, déjalo muy flojo y sin soltar las cuerdas, sujeta fuerte el nudo dinámico con la mano libre para que no deslice. Ahora suelta las cuerdas y tira del cabo del seno que bloquea hacia arriba hasta que lo juntes con el mosquetón y lo aprietes.

Cómo ajustar el nudo de mula para que no retroceda

Una vez realizado, si no se va a desbloquear de inmediato, hay que rematarlo con un sobrenudo de seguridad o mosquetoneando el seno en el firme; así se evita que se pueda tirar accidentalmente y desbloquearlo.

Nudo de mula sobre freno tipo cesta

Desbloquear un nudo de mula no tiene mucho misterio, pero hay matices. Cuando vayas tirando, el seno de bloqueo que va reduciéndose a medida que tiras suele retorcerse, si pasa esto, con la mano libre evita que se retuerza, ya que si llega al final muy retorcido no podrás deshacerlo. Una vez que tan solo queda un pequeño bucle, para y pega un tirón seco con ambas manos, sujetando obviamente la cuerda inactiva con tensión para evitar que el nudo deslice sin control. Ahora ya puedes dejar correr el nudo lo que necesites.

Si te gusta la escalada de paredes de varios largos y leer esto te hace pensar que sabes poco sobre cómo resolver problemas, estás a tiempo de solucionarlo, ya que seguro que entonces no los has tenido hasta ahora. En las paredes, es responsabilidad de todos los miembros de la cordada saber cómo ayudar a un compañero en apuros o accidentado. Con los años todos nos damos cuenta de que las cosas chungas no solo les pasan a los demás, tarde o temprano los “demás” podemos ser tú, yo o algún compañero. Mejor que te pille con recursos. Un curso de primeros auxilios y autorrescate es una de las mejores inversiones que puedes hacer como montañero y escalador, y una obligación moral para con tus colegas de cuerda.