Totem cam, un nuevo concepto de “friend” que aporta algo más

He utilizado los “friend” desde que se comercializaron, sí ,aquellos de vástago rígido de “Wild Country” que supongo solo habéis utilizado los que peinéis canas. Para los que nos gusta la escalada (no me refiero a la deportiva obviamente), después del fuego y la rueda, el “friend” es el mejor invento de la humanidad.

No es extraño que el nombre comercial del primer “empotrador de expansión por levas” se siga utilizando como genérico para referirse a todos, ya que resume perfectamente lo que significan estos cacharros para nosotros. El nombre para los “friend” fue acuñado por Chris Walker cuando él y Ray Jardine (el diseñador de los prototipos) iban a escalar con otros escaladores que no conocían el secreto de los prototipos que estaban usando. Chris quería saber si Ray llevaba la bolsa con los “juguetes”, pero no sabía cómo preguntárselo sin levantar sospechas. Finalmente le preguntó: “¿has traído la bolsa de los “amigos”, Ray?”. El nombre quedó.

Los primitivos “Friends”

Muchos fabricantes los han imitado desde entonces, mejorando lo más obvio, la flexibilidad y la ligereza. Más tarde, también de la mano del fabricante británico “Wild Country” llegó la miniaturización con los microfriends, que fueron (junto con los ya existentes empotradores o fisureros) otro gran avance para poder sustituir en gran medida los clavos; bueno para los escaladores y bueno para evitar el destrozo de las fisuras en la roca. Los legendarios microfriends “Alien” estaban presentes, y todavía están, en el arnés de la mayoría de los escaladores de vías de autoprotección.

El avance más notorio llego de la mano de Black Diamond con los dispositivos de doble eje, los “Camalot” que se hicieron rápidamente objeto de deseo. Otras mejoras y adaptaciones se han producido, y en mi opinión pocas notorias salvo los “Link Cam” que sin embargo no han llegado a ser muy populares pese a su gran versatilidad. Otra mejora que en mi opinión ha sido relevante, es la reducción en anchura de la cabeza de levas (X4 de Camalot, Alien revolution, Master cam de Metolius) , que permite asegurarse en fisuras poco profundas, aumentando las posibilidades de aseguramiento en gran medida.

Alien original
Camalot C4 de Black Diamond
Link cam de Omega Pacific

Desde hace pocos años, se comercializa algo nuevo y aún más eficiente en muchas situaciones: los TOTEM CAMS. Estos dispositivos cambian el tradicional sistema de tracción sobre el vástago, optando por una tracción directa por cable de cada par de levas, algo totalmente novedoso. Esto consigue más eficacia en fisuras abiertas, incluso con la posibilidad de que solo un par de levas esté en contacto con la roca en fisuras muy poco profundas (interesante para artificial), aunque éste es un uso marginal. Su gran flexibilidad y la fuerza de sus muelles, también minimiza el efecto de “caminar” y que se descoloque. En fin, en cuanto se prueban se aprecia que no son un “friend” más.

Totem cam

Como contrapartida y debido precisamente al sistema de cables, son más voluminosos que los tradicionales, aunque el peso está en consonancia con los competidores.

En mi opinión la mejor elección como primer juego de “friend” para los que empiezan, e igualmente para completar los microfriends más pequeños y los “friend” más grandes. Y desde luego la mejor opción cuando hay que doblar el juego de “friend”.

Juego de Totem cam

Estas son las especificaciones del fabricante:

  • Sistema patentado Direct Loading Camming Device (US patent 7,014,156) que aplica la carga perfectamente equilibrada en cada una de las cuatro levas.
  • Anchuras de cabeza bien proporcionadas, con la cabeza más estrecha para la talla menor.
  •  Cuerpo muy flexible.
  • Fácil manejo incluso con guantes.
  • Posibilidad de cargar solo dos levas. Consultar Instrucciones De Uso! • Muy buena capacidad de agarre.
  • Se mueven menos una vez emplazados, debido a los fuertes muelles y la gran flexibilidad. • Buen rango de expansión (1,64:1).
  •  Ligeros y duraderos

Tesoros de Gredos: Espolón de los López al Almanzor

El Circo de Gredos es bien conocido y frecuentado por excursionistas; con razón, ya que no faltan atractivos, aunque la inmensa mayoría se dirige al punto más alto y conocido, el Almanzor, cumbre más alta de todo el Sistema Central. Sin embargo y pese a su excelente oferta de agujas y paredes de buena roca, es poco frecuentado por escaladores. La razón más evidente es que no es una escalada que esté de moda: escalada de autoprotección, abundancia de fisuras, itinerarios con frecuencia sinuosos y exigentes, muchas reuniones desequipadas, aproximaciones largas… vamos que escalada con mayúsculas, donde el grado no es la religión como sucede en la actualidad. Un paraíso sin embargo para aquellos que preferimos montaña, soledad, y una escalada más creativa y menos prefabricada.

Para los que no lo conozcan y quieran probar, o los que lo conozcan pero no han probado sus mejores platos, esta es mi recomendación: La vía del Espolón de los López en el pilar E del Almanzor, la mejor manera de subir a su cumbre, por la que será seguramente la mejor de sus vías, y una de las mejores de todo el Circo en su dificultad. Es una vía fácil de seguir y de localizar, ya que se ve de forma evidente desde la aproximación a la Portilla del Crampón, el transitado camino que la mayoría elige para subir a la cumbre del Almanzor.

Siendo una vía de dificultad moderada, no hay que menospreciarla. Los grados que pongo en el croquis son mi apreciación personal, creo que más ajustada a la realidad, no los que habitualmente aparecen el las guías.

Material: empotradores y un juego bien completo de microfriends y friends hasta el camalot 3.

La entrada se localiza de forma evidente, una gran placa naranja en la base del espolón.

1º Largo: laja, fisura ciega y placa fisurada. Afortunadamente hay algún clavo en la parte difícil, ya que de otra manera no se puede asegurar, y además tiene un paso exigente. La reunión tiene tres clavos planos muy juntos en una fisura vertical, por lo que recomiendo reforzarla (camalot nº 1 o similar). También se puede seguir si corren bien las cuerdas y montarla más arriba.

2º largo: salida en placa hacia la izquierda para coger una fisura ancha , más arriba se pasa un poco a la izquierda para escalar un corto pero difícil diedro muy vertical. Reunión sin equipar en repisas, hay un cuerno de roca bueno y el resto a equipar.

3º largo: aunque la vía original se va hacia la derecha a buscar terreno más fácil dando un rodeo, lo más recomendable es seguir el diedro evidente que hay en la vertical de la reunión, exigente pero se asegura bien, al final del diedro salimos a la derecha a terreno más fácil, después el terreno se amansa y la reunión la hacemos donde nos guste.

4º largo: terreno sencillo al gusto hasta la brecha, donde ya podemos desatarnos y trepar hasta la cumbre, que todavía queda lejos.

Descenso: por la vía normal de la portilla de crampón. Desde la cumbre se destrepa hacia el Oeste, se baja por una canal y después seguir los hitos que hacia la izquierda llevan hasta la portilla.

Si no se quiere subir a la cumbre del Almanzor, la forma más rápida es bajar por la canal E. Desde la brecha donde acaba el cuarto largo y nos podemos desencordar, bajar por la canal evidente hacia el N. Enseguida encontramos a la derecha según bajamos la canal E, por la que seguimos bajando hasta que se empina y hacemos un corto rápel de unos 20 m (anillo en bloque). Seguimos bajando por la amplia plataforma hasta que de nuevo el terreno se empina y vemos un poco a nuestra derecha la continuación de la canal, aquí hacemos otro rápel de unos 45 m por la canal  hasta el suelo (anillo en puente de roca en la vertical de la canal).

Y aquí está Helena, mi compi en esta escalada, su primer Almanzor.

Solo integral, escaladores sin red ¿audacia…o temeridad?

Acabo de leer el libro del malogrado Ueli Steck, “Speed”. Es interesante la lucidez que tenía, sabiendo que jugaba a un juego que no admite errores. El mismo reconoce que tenía que dejar la escalada de velocidad en solo integral por ser demasiado peligrosa. Siempre dice que tuvo sensación de control; en lo que respecta a su técnica y sus posibilidades, desde luego el entrenamiento al que se sometía no dejaba dudas en ese aspecto, era un escalador de altísimo nivel en roca, hielo y mixto; con habilidades muy superiores a las dificultades técnicas a las que se enfrentaba en sus escaladas a toda máquina. Pero el mismo admite lo que todos sabemos y a algunos se les olvida: somos humanos, y tarde o temprano cometemos errores. Esto cuando se va con cuerda, ya sea solo o con un colega, puede ser un susto, un incidente o con mala suerte un accidente, pero cuando se va sin red… El mismo ya tuvo un susto del que salió por suerte vivo en la cara sur del Annapurna en 2007, una piedra le tiró. Esta es otra de las balas de la ruleta que no controlamos; lo peligros inherentes al medio, que en el Himalaya además se acrecientan con las dimensiones y la altitud. Quizá su accidente se hubiera producido igualmente aunque estuviera acompañado, eso nunca se sabrá, lo que es evidente es que su margen de error era poco o nada.

Tratamos a los escaladores en solo integral como héroes, pero en mi opinión y como dijo el desaparecido Reinhard Karl “No se puede pretender ser un héroe y tener la certeza de sobrevivir”. Tristemente muchos héroes además se ven presionados: los medios, los patrocinadores, el público. Cada vez el listón de la notoriedad está más alto y la línea roja donde la valentía pasa a ser temeridad es muy tenue. Es desgraciadamente larga la lista de solitarios que cometieron un error, ya sea técnico o de valoración y ahora son recuerdo. Se suele recurrir a decir que tuvieron mala suerte, pero quizá es que hasta ese momento la tuvieron buena, ya que los peligros de la montaña y los errores humanos son algo con lo hay que contar y que desde luego ellos sabían. Muchos supongo que eran conscientes de que vivir tan intensamente tenía seguramente el precio de vivir poco y les valía la pena, otros quizá de tantas veces que les salió bien se terminaron creyendo inmortales… Otros no pararon a tiempo.

Cada cual que busque su camino y asuma las consecuencias, nada que objetar. Pero es cuestionable la forma que tiene la sociedad y los medios de ensalzar a estos héroes, que como todos, sirven de ejemplo para las generaciones venideras. Muchos como el mismo Ueli, fueron un ejemplo de tesón, versatilidad, solidaridad y sencillez, este es el aspecto positivo, pero los solos integrales en mi opinión son un terreno que hay valorar con cautela y admitiendo su extrema peligrosidad.

Existe una delgada línea entre la audacia y la estupidez como la hay entre la prudencia y la cobardía. Jim Bridwell