Autorrescate en paredes, glaciares y avalanchas. Nuevo libro publicado

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Ya esta a la venta mi nuevo libro. “Autorrescate en paredes, glaciares y avalanchas“. Heredero del primero sobre este tema que hice en 1996, pero con todas las aportaciones y mejoras que aportan los años. Ya se sabe, más sabe el diablo por viejo…. Creo que he hecho un buen trabajo, sobre todo por las horas que he tenido que invertir…y el cariño que he puesto. Gracias a los amigos (Jesús, Chema y Marcos) que han tenido la paciencia de leer los borradores y aportar sugerencias.

Es un libro para escaladores iniciados, que al menos conozcan los nudos básicos y las técnicas elementales de aseguramiento al primero, al segundo, montaje de reuniones y rápeles. Para los expertos puede ser una forma de refrescar y añadir conocimientos, y un aliciente para seguir aprendiendo.

Como todo manual técnico, necesita, no solo de atenta lectura y comprensión, sino de mucha práctica real de los contenidos para que sea realmente útil. Aconsejo a los que realmente quieran aprender y asentar los conocimientos, que realicen un curso sobre el tema; la práctica de maniobras y situaciones reales es la única manera de adquirir soltura y confianza y sacar el máximo provecho al material.

Como siempre, estoy abierto  a comentarios o aclaraciones sobre algún tema relacionado con el libro.

 

¿Crees que escalarás mejor torturándote los pies?

¿Crees que escalarás mejor torturándote los pies con unos gatos de geisha? ¿No aguantas con tus gatos puestos más de un largo? ¿Piensas que un gato cómodo no puede ser técnico o que un gato técnico siempre será mejor para cualquier vía? En lo que respecta a los modelos de pies de gato actual hay en general 3 categorías.

Los que los fabricantes suelen llamar de iniciación o para entrenamiento y rocódromo, son de horma recta con una forma natural del pie y con la suela horizontal y bastante rígida lateralmente, los dedos van estirados y el talón no debe recibir presión, aunque como con todos, el pie tiene que quedar bien sujeto para que el gato no se retuerza cuando canteamos en algo pequeño. Igualmente el pie debe rellenar de forma natural todo el gato, sin huecos muertos en la parte delantera.

Los polivalentes, normalmente más rígidos y con frecuencia con la horma algo asimétrica, es decir algo torcidos hacia el dedo gordo. Pueden llevar algo de tensión en la suela de forma que esta se curva un poco en “garra” y más tensión en el talón para empujar el pie hacia adelante. Los dedos pueden ir estirados, o en algunos modelos algo arqueados en garra.

Los técnicos, o gama alta, tienen todas las cualidades anteriores exageradas: suela con mucha tensión y muy curvada, perfil muy asimétrico con una forma antinatural para el pie. Los dedos van encogidos en garra, para lo que la puntera debe tener una altura adaptada para acoger los dedos en esta posición.

En cuanto a los sistemas de cierre de todos, el de velcro es el más popular por su rapidez y comodidad, pero tiene sus inconvenientes, ya que el velcro con el tiempo se desgasta y pega cada vez menos y en cualquier caso no puede ajustar tanto como un buen cierre de cordones que puede llegar mucho más hacia la puntera.

Tu pie tiene una forma única, por lo que la horma tiene que adaptarse a tu pie, no al revés. Un gato que puede ser excelente para una persona, no lo será para ti si la forma de tu pie es diferente (dedo gordo más largo o más corto por ejemplo). La mejor forma de comprobarlo es que rellenes completamente la puntera sin huecos.

Evidentemente cuanto más técnico menos cómodo, pero ¿significa que no se puede escalar difícil con gatos cómodos? Categóricamente no. Llevo 43 años escalando y no sé cuantos pares de gatos habré gastado, pero la comodidad siempre ha sido mi primer criterio de compra y os aseguro que cosas difíciles he escalado. Evidentemente hay vías concretas en las que hay que apoyar sobre microrregletas o agujeros, donde puede ser necesaria una precisión extra y darle más potencia a los dedos al llevarlos en garra, pero el porcentaje de estas vías es mínimo, y por lo general son vías reservadas para pocos mortales. Un gato cómodo es además salud para los pies, que supongo quieres que te duren toda la vida en condiciones; te aseguro que he visto pies de escaladores veteranos de los 80 que dan verdadera grima (en aquellos años 80 los gatos ajustadísimos era la seña de identidad de los “lolos” y por tanto a imitar).

Si solo haces deportiva, mi consejo es que utilices dos pares de gatos, y solo uses los “técnicos” cuando creas que la vía realmente lo requiere, y eso no tiene por qué estar relacionado con su dificultad si no con las características de la vía.

Si haces vías largas, la opción de la comodidad está clara. Un truco que yo uso para escaladas largas con largos técnicos de pies, es llevar unos calcetines extra, que uso para que los gatos queden más ajustados si lo necesito. Pruébate los gatos sin prejuicios sobre marcas o modelos y busca el que adapte a tu pie con comodidad; una buena forma de equivocarse es comprar un calzado solo porque los use alguna figura mediática.

Por supuesto esto solo es mi humilde opinión, pero lo que es evidente, es que con unos pies felices, la escalada es más placentera, que es lo que buscamos ¿no?